jueves 9 de julio de 2009

Archivo Nro 45: Dos discursos del Gral Perón


Víspera del 9 de Julio de 1949. Teniente General Juan Domingo Perón, presidente de la Nación y Comandante en jefe de la FF.AA

Brindo mi homenaje de soldado y de patriota a la legión de los héroes argentino que encabezada por San Martín nos contempla desde la inmortalidad y cuyo recuerdo está presente entre nosotros. Cada uno de ellos es el ejemplo de las virtudes a que aspiramos y la inspiración de nuestras acciones en el servicio diario de la República. Constituyen los arquetipos guerreros en que se cimentan nuestras glorias militares y representan la emulación permanente para la formación de las nuevas generaciones de soldados argentinos”.

“Por eso la escuela de las armas, templada en el sacrificio y tonificada en la contemplación de los héroes, está dirigida a la formación del carácter que hace grandes a los hombres y fuertes a los pueblos”.

“La historia de la humanidad es un catálogo interminable de acontecimientos, donde el hombre ha sucedido al hombre, donde los pueblos han seguido a los pueblos y donde las naciones han surgido sobre las ruinas o las grandezas de las naciones. En ese devenir de los siglos o de los milenios, una verdad persiste como permanente: el hombre sigue siendo el valor predominante de la historia, de la vida, del trabajo y de la lucha”.

“La vigilia en armas es la misión del soldado, como el trabajo incesante es la función del ciudadano. Desde la vieja Esparta que dividió a su pueblo en guerreros y en trabajadores, hasta nuestros días, en que los trabajadores son a su vez soldados de la República, muchas han sido las gradaciones intermedias existentes. Pero el valor de los pueblos o de las fuerzas armadas no se ha medido tanto por su organización o adiestramiento, cuanto por la capacidad y los valores espirituales de los conductores y de los cuadros. Es precisamente aquí, donde el hombre alcanza su valer más preponderante. Es también por ello que el arte militar ha recurrido a la capacitación profesional y los Estados a la formación de servidores que, haciendo del orden espiritual de la profesión un verdadero sacerdocio, la elevan y ennoblecen. Sin estas dos condiciones la milicia pasa a ser un oficio oscuro e intrascendente”.

“La república nos inviste de jerarquía y nos discierne grados, esperanzada en nuestra pericia y confiada en nuestra lealtad de ciudadanos para servirla. Nuestro compromiso consiste en no defraudarla. Para ello el procedimiento es simple y claro el objetivo: poder saber para una profesión perfeccionada y saber poder para un servicio ennoblecido por la virtud”.

“Con ésta, la razón de ser de nuestra existencia, nace el imperativo de camaradería y solidaridad que, como una fuerza inmanente, da cohesión espiritual a los hombres embanderados en el servicio directo de la Patria”.

“A nosotros nos está vedado servir intereses parciales o de círculo, porque la Nación nos necesita para el servicio del Pueblo. Por eso prometemos fidelidad a la bandera que es la Patria misma; por eso juramos cumplir y hacer cumplir la Constitución Nacional que es el mandato supremo del pueblo, en comunidad organizada que lo representa”.

“Entendemos la Patria de una sola manera, como la ansiaron nuestros mayores, como anhelamos verla nosotros: justa, libre y soberana”.

Declaración de principios - Doctrina Peronista

Discurso del General Don Juan Domingo Perón ante los delegados del Congreso General Constituyente del Partido Peronista

Señores:

En primer término, celebro tener la inmensa satisfacción de poder saludar reunidos a todos los hombres que en estos momentos representar el sentir y traen la representación de las fuerzas políticas que apoyan nuestra obra y nuestro trabajo en todas las latitudes de la República. Lo celebro, señores, porque nuestras fuerzas habían constituido hasta ahora, y especialmente durante las luchas comiciales del 24 de febrero- lo que yo llamo más o menos "una guerra de montoneras"- una fuerza que tenía más entusiasmo y decisión que organización. Y lo celebro más, porque de ahora en adelante someteremos a la capacidad que nos dio ese entusiasmo y esa decisión que suele ser decisivo: la organización.

Señores: Muchas veces he pensado que este movimiento, que nosotros consideramos salvador para la nacionalidad necesitaba consolidarse en el tiempo y en el espacio. De esa consolidación podemos esperar el cumplimiento de todos los postulados que nos han llevado paulatinamente a las realizaciones que, con todo el esfuerzo y venciendo todas las dificultades, estamos salvando; valorando también el entusiasmo y la decisión de esta organización, que todavía es bastante primaria dentro del orden institucional.

Etapa de Organización

Siempre pensé que para los movimientos del tipo como es el nuestro adquieran, dentro del panorama nacional, la relativa perennidad que ellos necesitan para ser útiles, deben seguir a las etapas de aglutinación de las masas un sentido organizativo; es decir, pasando de la primera etapa, que generalmente es gregaria en todos estos movimientos, a la etapa de la organización, y de ésta a la etapa de consolidación, porque sino estos movimientos suelen resultar fragmentarios y no cumplen tanto en el tiempo como en el espacio con la misión que les está encomendada.

Por eso también he dicho muchas veces que este movimiento que nosotros representamos, que ahora está detrás de un hombre, ha de transformarse paulatinamente para colocarse detrás de una bandera y detrás de un ideal. De esa manera le habremos dado el sentido de perennidad a que me he referido.

Nuestra misión no la podemos cumplir en la corta vida de un hombre. Los hombres pasan y las naciones suelen ser eternas. En consecuencia, buscando esa eternidad para nuestra patria y la perennidad para nuestro movimiento, es necesario que lo organicemos con declaraciones de principios, con doctrinas perfectamente establecidas y con cartas orgánicas que den a este movimiento la materialización orgánica que él necesita. Busquemos darle también un alto grado de perennidad que nos prolongue a través de nuestros hijos, de nuestros nietos y de las demás generaciones.

¿Qué hemos hecho, en este orden de ideas, con nuestro movimiento?

Los movimientos de este tipo tienen dos influencias. Una, la que representa en sí el mismo movimiento, y la otra, la que irradia para el resto de los hombres que forman la Nación y sus instituciones, sean éstas de nuestra ideología o de cualquier otra. En cuanto al primer objetivo, para nuestro movimiento, primero nos hemos puesto de acuerdo en el fondo de nuestra concepción: hemos irradiado a las masas una doctrina que fija nuestra posición, determina nuestras ilusiones y fija los objetivos que queremos alcanzar.

Esto lo hemos logrado por persuasión y por sentimiento, que es como normalmente se llega a las grandes masas. En las masas hay quienes piensan y quienes sienten la aglutinación que llega de una mística común que ha de alcanzar tanto al que piensa por persuasión como al que siente por su corazón.

Este trabajo, tan difícil de realizar, ha sido hecho por nosotros en este movimiento. Una gran cantidad de argentinos piensan y sienten como nosotros. Sin las condiciones a que me he referido, los movimientos de aglutinación colectiva son irrealizables, de manera que el haberlo alcanzado nos crea una posibilidad, pero nos crea también una responsabilidad.

Para responder a esa responsabilidad es que surge hoy el imperativo de organizarse. Tenemos la base de esa organización, que es la misma manera de apreciarlo y una manera semejante de resolverlo.

Es necesario, ahora, dar consistencia racional orgánica a ese movimiento, que hoy solamente está unido, podríamos así decirlo, espiritualmente, para que resista al tiempo y a la lucha que es lo que nosotros consideramos justo y honrado al resto de los argentinos que no piensan y sienten como nosotros.

En eso también ha conseguido el movimiento un avance considerable. Bastaría decir, en este sentido, que nosotros hemos realizado una reforma casi integral de los distintos sectores de la vida nacional en este tiempo.

¿ Cómo fue encarada esa reforma integral? Pensamos que la República Argentina ha ido pasando por sucesivas etapas y transformaciones que han sido trascendentes o intrascendentes, hayan sido ellas encaradas con un criterio acertado o con medios desacertados.

Pensamos que desde 1810 y 1816, en que se dio comienzo a la realización de nuestra independencia política, hasta 1828, en que realmente se realizó esa independencia, fue una etapa constructiva de realizaciones, profundamente trascendental para la Nación y para la nacionalidad. ¿Cómo se realizó eso, señores? Todo el pueblo puso a disposición de esta naciente comunidad de criollos todo lo que tenía, lo jugaron y ganaron, pero quedaron todos desposeídos porque esa larga guerra fue consumiendo todo lo que los argentinos tenían. En esa guerra, cada uno puso cuanto tenía, incluso sangre y vida, y era de esperar que obtenido el triunfo, el beneficio habría de repartirse también poseyendo cada argentino en la medida en que había perdido. Podríamos decir que lograda la independencia política de la Nación, era menester luchar para que esos que todos los habían perdido, que habían quedado totalmente desposeídos, volviesen a recuperar, por lo menos en grado aceptable, cuanto habían puesto al servicio de la Nación.

Sentido y Alcance de las Revoluciones Argentinas

¿Y cuál fue el panorama que contemplaron más de veinte generaciones de argentinos? Toda esa lucha, para la mayor parte de la población, había sido estéril. Por eso, vemos a menudo, o vimos, guerreros, descendientes de guerreros, que pedía limosna por las calles de Buenos Aires. Ya Martín Fierro cantó por primera vez la rebelión de esos hombres que lo habían perdido todo, pero no se interpretó eso como el sentir de esa clase de hombres desposeídos, sino como poema más o menos iluso de los tiempos de la organización nacional. Desde entonces hasta ahora, señores, los movimientos revolucionarios populares se han venido sucediendo en la República Argentina en etapas de 12, 10, 8, 7 ó 6 años, pasando a ser la revolución una institución ya constitucional porque los beneficiarios de los golpes de Estado juraron respetar y hacer respetar la Constitución Nacional. Normalmente, en este mismo salón, más de cinco revolucionarios han fracasado desde entonces hasta hoy. ¿Por qué fracasaron? Yo, en mi corta, relativamente corta vida, he visto res revoluciones fracasadas, triunfantes en el golpe de Estado, pero fracasadas como revolución, porque en esta tierra los golpes de Estado han sido todos venturosos, pero una vez en el poder los revolucionarios o beneficiarios de los golpes de Estado, han fracasado todos; y las revoluciones fueron siempre populares.

El pueblo estuvo con las revoluciones, porque el pueblo esperaba algo que no venía. ¿Por qué era eso? Porque cada una de esas revoluciones o seudo revoluciones, interpretó el golpe de Estado como un hecho político y no era un hecho político. Los revolucionarios llegaron al poder y dijeron: "una revolución política cambió los hombres y siguió con los mismos sistemas", pero sin comprender mayormente, de manera profunda, la formación y el fondo de las instituciones argentinas; y así pasaron intrascendentemente, normalmente vilipendiados por el mismo pueblo que estuvo de acuerdo cuando hicieron el golpe de Estado.

Esta revolución del 4 de junio hubiera sido exactamente lo mismo si hubiéramos dejado marchar los acontecimientos por el cauce que parecía más simple y más fácil, cambiando unos cuantos hombres y poniendo otros.

Nosotros interpretamos de distinta manera este movimiento. Nosotros creíamos y creemos que el problema argentino no es un problema político. Es un problema económico- social que la Nación viene reclamando se solucione desde hace casi un siglo que no fue nunca encarado por los movimientos revolucionarios que tuvieron una razón de ser en este problema económico- social y que se desvirtuaron porque encararon las formas y las soluciones políticas que al pueblo argentino no interesaban las soluciones de sus problemas sociales y económicos.

La influencia que nuestro movimiento va a tener en el orden jurídico e institucional ¿cómo la hemos venido realizando hasta ahora? La hemos realizado en forma de adaptar al Estado las necesidades que popularmente surgían. El error más grave que puede cometer un político es no ubicarse en el panorama real de la situación del país, es decir, mirar el espectáculo y no penetrarlo ni conocerlo y, en consecuencia, apreciarlo y resolverlo equivocadamente. Hemos visto cómo hasta ahora en nuestro concepto, se había equivocado el enfoque de esa situación y de ese panorama de la Nación.

Veamos cómo lo enfocamos nosotros y cómo tratamos de resolverlo para que se aprecie cuál es el beneficio que hasta ahora hemos ofrecido con nuestro movimiento revolucionario a la Nación misma y al pueblo argentino en especial.

Señores: ustedes han vivido conmigo esta etapa de la historia argentina y saben también como yo lo que se ha hecho pero yo solamente voy a hacer una rápida revista de las realizaciones trascendentales, no de las pequeñas realizaciones.

Encarar la Revolución, la Reforma Social y Económica

Nosotros encaramos en primer término una reforma social que anunciamos ya en el año 1943. Cuando les voy a decir demostrará que no hemos venido tropezando, sino que somos hombres que firmemente estamos ejecutando un plan que vamos cumpliendo en todas sus etapas. Esa reforma social nace con lo que era fundamental para nosotros. Los tiempos que vivíamos nos iban indicando el camino. A ese dolor de la tierra que tenía sublevada a la mitad de la población de la República Argentina, o a sus tres cuartas partes, durante muchos años, se había ido sumando los que llegaban de Europa, tan descontentos como los que estaban aquí, trayendo a la vez sus propios problemas sociales, trasplantando- diremos así- el dolor de otras tierras al dolor de nuestra tierra, con lo cual el problema social había aumentado.

Señores: La reforma social se encaró casi empíricamente, sobre el camino. Se encaró en la única forma en que podía encararse una reforma social; no por el método ideal, porque todavía estaríamos planeando cómo debíamos realizarla, sino por el método real de lo que era necesario hacer y poniéndose a realizarlo inmediatamente, única manera de poner al día, sin pérdida de tiempo, el problema de la justicia social en nuestra tierra, que ya estaba en tren de provocar reacciones que quien sabe a qué extremos podían haber llegado, con pérdida para todos los argentinos, sean éstos ricos o pobres.

Ustedes saben tan bien como yo, cómo se realizó la reforma social. A ella nosotros debimos agregar la reforma económica, porque ésta sentada las bases de posibilidad para la reforma social. Una reforma social que no lleve hacia una reforma económica es siempre relativa: tiene un límite del que no se puede pasar.

La reforma económica trataba simplemente dos puntos fundamentales: mantener dentro del país la riqueza del mismo; repartir esa riqueza equitativamente, sin que hubiera hombres que de esa riqueza sacaran tanto provecho que fueran extraordinariamente ricos, ni hombres que de esa misma riqueza sacaran tan poco beneficio que fueran extraordinariamente pobres.

Declaramos la independencia económica, porque era la etapa final del primer ciclo: mantener dentro del país la riqueza de los argentinos, tapando todos los agujeros e intersticios de donde se escapaba hacía ya tantos y tantos años. Queremos establecer que paulatinamente vaya completando la reforma social, de manera que los beneficios sean equitativamente distribuidos, es decir, en razón directa al esfuerzo y al sacrificio que cada uno de los argentinos realiza.

Señores: Yo podría decirles que estas dos reformas han sido ya cumplidas. Queda por cumplir la tercera etapa, que es su consolidación, porque es inútil que quisiéramos creer que esto está consolidado. En la vida de las naciones, en tres o cuatro años no se consolida nada. Es menester encarar decididamente la tercera etapa, es decir, la consolidación de estas dos reformas: la consolidación de la reforma social y la consolidación de la reforma económica, favoreciendo de esta manera la materialización de una nueva, que es casualmente la reforma política.

Reforma Política

Nosotros, en esta última, consideramos a su vez tres etapas distintas: la primera es la reforma política propiamente dicha, es decir, conformar una serie de principios y una doctrina que con el poder de nuestra fuerza política hemos de imponer al futuro del país, llamando a todos los hombres de buena voluntad a que nos acompañen en esta obra, que consideramos de bien porque está basada- como ustedes habrán visto- en principios morales, sin los cuales la política se vuelve un arma contraria del país. Los que afirman que la política es mala, se olvidan de decir que la política es buena cuando se hace en beneficio del país y es mala cuando se hace en su ejercicio, y ello depende de que esa política se base en principios constructivos o, por el contrario, en principios destructivos. Los principios constructivos son los que nosotros tratamos de introducir dentro de la política argentina, morigerando las pasiones, creando instrumentos de defensa y de bien público afirmándolos en principios morales y de la nacionalidad a fin de dar a nuestra fuerza política un alto grado de constructibilidad, sin lo cual sería una triste fuerza, tanto más triste cuando mas poderosa fuese.

Esa reforma política está dirigida, en primer término, a sacar de las instituciones y de Estado cualquier fuerza que esté al servicio de otra causa que no sea la Nación. Queremos que las instituciones de la República no estén manejadas sino por los funcionarios de la República, y que esos funcionarios sean leales y honrados servidores de la Nación.

Queremos que la política se realice en los medios políticos pero no más allá, vale decir, señores, haciendo valer aquello por lo que, durante tantos años todos ustedes como yo hemos protestado gritando a quien nos ha querido oír, de que la Nación no puede estar al servicio de la política, sino la política al servicio de la Nación. Eso es cuanto nosotros queremos realizar, y debemos luchar para que así sea.

Creo que la reforma política, después de barrer con el fraude y con todos esos graves inconvenientes con que se ha luchado en la Argentina, durante tantos años, después de liquidar las persecuciones y combinaciones de toda clase que se hacían en perjuicio del Estado, debe hacer desaparecer la política de las instituciones, de modo que éstas sirvan a sus objetivos y finalidades sin la influencia de una determinada política, que bien puede ser destructiva y para mal de la Nación.

Es por ello que nosotros queremos organizar nuestra fuerza política, crear un verdadero partido inteligente, idealista, con profundo sentido humanista, sin lo cual las masas pasan a ser oscuros instrumentos de hombres que pueden ser esclarecidos o pueden ser miserables.

La organización es indispensable para que nos manejemos nosotros y es indispensable para bien de la Nación; porque como muchas veces he dicho, si no somos nosotros quienes hacemos el bien a la Nación, por lo menos le hacemos el inmenso bien de obligar a nuestros adversarios a que también se organicen, para que formen una fuerza orgánica que represente, no el sentir de un sector de la Nación, sino que sea intérprete y ejecutoria de su sentir.

Esa organización es la que nosotros encaramos y en mi concepto tiene dos aspectos que debemos resolver. La de un partido organización político que solamente esté destinado a aglutinar hombres llevados por cualquier sentimiento, que no sea el bien de la nacionalidad, no es un partido político; es una turba política, cuando mucho.

La Fuerza del Espíritu Guía al Hombre

Lo primero que hay que darle a un organismo es su espíritu. Así como un hombre sin alma es siempre un cadáver, un organismo que no posea espíritu o alma colectiva está formada por una serie de principios y sentimientos que individualizan a esa masa, como que piensa, en conjunto, de una manera similar, tiene un objetivo común y se aglutina detrás de un ideal, que también es común , para todos los hombres que la componen. Por esta razón, al hacer los planteamientos básicos para la organización definitiva de nuestro partido, hemos comenzado por fijar claramente los principios y la doctrina, porque ellos representan el alma del movimiento.

Sin una manera similar de interpretar y sin una manera similar de sentir, cuando está aquí dicho es inútil, así grite "Viva Perón"y se llame a sí mismo "peronista".

Para ser peronista no es suficiente haber intervenido en nuestro movimiento; no es suficiente haber sido elegido para una función dentro del mismo, no es suficiente decirlo y que lo digan los demás. Es necesario e imprescindible que cuanto se dice aquí se sienta profundamente.

Eso es lo fundamental de nuestro movimiento y de la organización del mismo. Quien piensa y quien siente lo que aquí se dice, está unido al otro que piensa y siente lo mismo, pero quien piensa distinto, aun cuando se ponga un rótulo en el pecho, no es peronista.

Como vengo diciendo, esto es lo fundamental. Sin eso no existe partido y sin eso no iremos a ninguna parte, porque son las fuerzas del espíritu las que guían y llevan al hombre, aunque él las quiera resistir. No son las fuerzas materiales ni las pasiones la fuerza motriz del hombre. Será el espíritu el que lo llevará y quién no tenga el espíritu inclinado a pensar y sentir de una manera similar a la de su agrupación, será siempre un hombre díscolo y difícil dentro de un movimiento de hombres que tienen un mismo sentir y pensar.

Una vez llenado este primer requisito de la organización, es decir, el que lleva a la aglutinación de los hombres por el espíritu, viene el aspecto material, el que muchas veces suele ser un telón que tapa una triste realidad; pero lo que necesitamos, para que esté de acuerdo con el fondo, es decir que sea la representación real de una real unidad.
En otras palabras: la organización material no hace sino poner en conjunción y en formación orgánica a hombres que tienen una conformación espiritual exacta o relativamente exacta entre uno y otro.

Este anteproyecto contiene las dos cosas: contiene la organización espiritual, vale decir, la declaración de principios y doctrinas que conforman el alma de nuestro movimiento, y una carta orgánica que le da forma material a esa aglutinación que solamente puede hacerse por el espíritu y el corazón.

Eso es lo que yo quiero que ustedes interpreten en esta declaración.

Nosotros, en la reforma política, comenzaremos por modificar los métodos. Hasta ahora, los partidos políticos contaban solo con una carta orgánica que contenía un sinnúmero de enunciaciones, más o menos vagas, en las que los valores morales brillaban, a menudo, por su ausencia. Nosotros vamos hacia otra clase de iniciación.

Queremos hombres que piensen y sientan como nosotros, que tengan un objetivo similar al nuestro, que estén dispuestos a sacrificarse como nosotros en bien de la Nación. Unámonos para realizar ese sacrificio de beneficio colectivo, para servir solamente a la Nación y para practicar el bien como lo entendemos y como lo iremos perfeccionando durante nuestra marcha.

Tenemos un punto de partida distinto. Sabemos lo que queremos y sabemos adonde vamos.

Bastaría ahora que tuviéramos la fuerza de espíritu suficiente para cumplir cuanto anhelamos.

Señores: Esta organización, que representa para nosotros la verdadera reforma política, sería inútil encararla dándole a la población algunas máximas para cumplir o algunas directivas para realizar. Las reformas se hacen reformando y comenzando por reformarse a sí mismos porque es muy viejo y muy conocido el método que encara la reforma por la reforma de los demás, y ya nadie cree a ese que predica de una manera y obra de otra.
El primer aspecto de esta organización- recapitulando- es dar orgánicamente un espíritu al movimiento, con su mística, con sus principios, con la determinación de las grandes normas de ejecución. Eso conforma un estado, diríamos así, espiritual del movimiento, que se entiende algunas veces y que se siente otras. ¡Bendito sea quién puede entenderlo y sentirlo! Y aquel que solamente lo siente, se ponga a estudiar, a trabajar y a meditar, para también comprenderlo. Y aquel que solamente lo comprenda, que le pida a Dios que lo haga bueno para sentirlo. Y no se crea que esto es una "perogrullada", porque hay políticos que han hecho la política durante cincuenta años, sin comprenderla, en tanto que otros lo han comprendido sin haberla hecho jamás.

Factores de Organización

El segundo aspecto es el de la organización material. Esa organización material, ¿cómo ha de realizarse? Toda organización de masas, sean las masas tomadas en un sentido o en otro, implica siempre un problema material de organización similar, porque entre los hombres hay quienes mandan en primer grado, quienes manden en segundo grado y quienes obedecen, sino no puede haber organización material de las masas.

En primer grado son los que dirigen el conjunto; en segundo grado son los que dirigen las partes, y en tercer grado son las mismas partes que realizan obedeciendo. Sin eso no hay organización, lo que quiere decir, señores, que toda organización implica un problema de tres incógnitas a despejar: el conductor, que es el que maneja el conjunto; los cuadros, que son los dirigentes de segundo grado que dirigen a las partes; y el tercero, la masa. Las incógnitas de esta ecuación se van dilucidando durante la marcha. Es la marcha la que dice quién es el conductor, quiénes son los cuadros y es la marcha quien dice quién es la masa.

Hay muchas distorsiones en este campo de la organización; hay enormes distorsiones. Muchas veces existe un conductor que no merece serlo, pues que ha sido hecho en una convención por decreto, por audacia, o por cualquier otra razón. Cuando ello sucede el conjunto puede ser homogéneo, marchar bien, pero no va a buen puerto, porque no lo llevan a buen puerto. Pero puede suceder también a la inversa: que el timonel central, el que dirige el conjunto, va a buen puerto, pero no puede llegar porque los cuadros que lo sirven durante la marcha disocian las fuerzas.

Pero también, con un conductor capaz, si se desean, pero con una masa indisciplinada que no obedece ni a uno ni a otros, fracasa la organización. De manera que si aspiramos a hacer una organización como ella debe ser, ha de tener un conductor capaz, cuadros capacitados para la conducción parcial y una masa unida doctrinaria y materialmente.
Llegamos al cuarto, factor de la organización, que es casualmente, señores, la disciplina. La disciplina es muy buena o muy mala, según se la aplique bien o se la aplique mal. No importa la cantidad de disciplina; lo que interesa es la calidad de la disciplina. Yo soy un hombre formado desde los doce años en la disciplina más férrea que puede existir; soy un amante de la disciplina y soy un defensor de la disciplina. Pero la disciplina, señores, tiene también su límite. Como yo digo siempre, el pan es el mejor alimento, pero a quien se come una bolsa no le resulta el mejor alimento. La disciplina puede ser militar y la cumplen bien los militares con un código de justicia militar, que es de lo más terrible; puede ser eclesiástica, yo creo que no la cumpliríamos ninguno de nosotros; y es porque no somos eclesiásticos. Si a ustedes quieren hacerles cumplir la disciplina militar, no la querrán, porque no son militares. Si queremos entender lo que es la disciplina, es menester que analicemos la verdadera acepción de la palabra disciplina. Nosotros, en esta organización, no necesitamos ni la disciplina militar ni la eclesiástica. Necesitamos la disciplina política, que es distinta a todas las disciplinas.

Concepto de la Disciplina Política

¿En qué consiste la disciplina política? Ofrece dos aspectos, como todas las disciplinas: forma y fondo. ¿ Cuál es el fondo de la disciplina política? Para explicarlo haré un paralelo entre la disciplina política y la disciplina militar.

La disciplina militar encuadrada al hombre, le saca su ropa, le pone otra, le enseña a caminar de otra manera, le enseña a recibir una orden y ejecutarla con inteligencia pero fríamente: va guiada permanentemente por el superior desde que sale hasta que lleva a cumplir su objetivo. Si se detiene en le camino ha de ser por orden superior, es decir, es conducido, en el verdadero concepto, sin ser en ningún caso conductor. Obra por acción de presencia y siempre en conjunto.

¿Qué es la disciplina política? Cada hombre, aun dentro de la masa, obra individualmente, porque es una disciplina confiada a su conciencia y no a la voluntad de uno que manda y que dirige todos los actos.

El militar sale con su tropa y llega al objetivo con ésta, todo en conjunto y a voz de mando algunas veces.

El político está librado a sus propios pensamientos y a sus propias reflexiones. El sólo tiene un punto de partida común y un objetivo adonde debe llegar, y él elige su camino. El marcha por distintos caminos y de distintas maneras, individualmente, a su libre albedrío y si no le gusta se vuelve. El marcha con una sola condición: no perturbar a los que marchan con él y llegar simultáneamente al objetivo que se ha fijado por su propia voluntad en el momento en que es preciso que llegue.

Lo que la disciplina política no permite es el engaño. Lo que la disciplina política no tolera es el mal procedimiento.

Lo que la disciplina política impone es la sinceridad y la lealtad en todos los procedimientos y por sobre todas las cosas. En la disciplina política nadie está obligado a realizar lo que su conciencia no le obliga, y en consecuencia, quien quiera realizar un mal acto no solamente corrompe la disciplina partidaria, sino que se hace pasible de que esos hombres que deban obedecerlo sean quienes tengan derechos a mandar a quien está mandado.

Señores: quien realice una trenza o quien efectué una maniobra en beneficio propio no puede imponer ni exigir disciplina a quienes deben obedecer. Por esa razón la disciplina política es una disciplina eminentemente de fondo. Por esa razón también, el conductor no se hace, nace: y, por esa misma razón, los cuadros directivos tampoco se hacen sino que nacen. Desgraciado quien cree que se puede hacer un conductor por decreto o por elecciones. Esto es simple de explicar: conducir es un arte y el artista nace, no se hace. Esta disciplina de que yo oigo hablar tan a menudo, es como muchas otras cosas, que están en todas las bocas y en muy pocos corazones. Mande con dignidad, mande con sinceridad, mande con desinterés y con lealtad, mande con honradez, y será obedecido. Pero mande tergiversando la realidad o con engaños en provecho propio y no del conjunto, mande a base de combinaciones, y verán cómo el mejor conductor no será obedecido.

Y en esto volveré a repetir lo que tantas veces he dicho. Cuando un dirigente manda debe ser obedecido y siempre que esté encuadrado dentro de ese "slogan" que tanto conocemos y que dice: "todos seamos artífices del destino común, pero ninguno instrumento de la ambición de nadie".

Si se manda así, la disciplina no tendremos que imponerla. La disciplina será una consecuencia de la acción que nosotros realizamos. No mandemos nunca lo que no es justo y seremos obedecidos. No impongamos jamás una injusticia, porque eso trae la rebelión de las masas.

De la disciplina podríamos hablar mucho, pero basta decir que para ser obedecidos tenemos que mandar bien.

Desgraciadamente todavía no hemos podido organizarnos, porque los acontecimientos no nos han llevado a esa organización y comenzamos ahora esta nueva etapa del movimiento; vale decir, la etapa de la consolidación del mismo, que ha de lograrse con esta organización que iniciamos. Si la inspiramos en cuanto he dicho, el éxito está alcanzado, pero en caso contrario es inútil que trabajemos durante años y años tras una ilusión que nos resaltará inalcanzable.

Por eso es que hay que llevar a todas partes de la República estas ideas, con el objeto de lograr la formación de un organismo homogéneo.

¿En qué consiste la homogeneidad de ese movimiento? En una cosa muy simple que los hombres olvidan a menudo. Conocer adónde vamos y qué es lo que queremos, es decir, realizar un movimiento que se analice a sí mismo y dé razón de ser por el objetivo que persigue. Una acción absoluta de objetividad en la realización y concepción de todas nuestras cuestiones.

Para llegar a la unidad de eso sólo nos será necesario vivir la situación de la Nación, apreciar el lugar de conjunto de la misma y los problemas que son comunes. De esa apreciación saldrá una misma resolución y una misma manera de resolver los problemas. Esto es lo que el movimiento alcanzará con su organización.

El organismo suficientemente nos ha traído algunos problemas que ustedes conocen como yo, problemas que comienzan por ser políticos y luego se trasforman en institucionales. De eso no resulta ningún beneficio y sin grades perjuicios para la Nación y especialmente para las lejanas provincias y departamentos donde esos conflictos se producen.

No Hay Nada Superior al Interés del Conjunto

Es desgraciado pensar, aunque explicable, que nosotros, por no tener una oposición con quien combatir, nos estamos combatiendo entre nosotros mismos. Yo no critico a un bando ni a otro. Critico a los dos, porque cuando uno no quiere, dos no pelean. Y porque estas peleas terminan siempre con acusaciones de bandolerismo político en un bando y en el otro lo que habla muy poco a favor de aquellos que no pueden solucionar los problemas. Vale decir, que la solución del problema institucional la posponen a una solución personal.

Pero ahí no termina el mal. Los facciosos crean las facciones, y así el problema adquiere virulencia de segundo grado. Y de las facciones viene la disociación que ya es, diré, de tercer grado y peligrosa.

Cuando dentro de una fuerza política aparece un faccioso que quiere influenciar a un sector para formar una facción, es como cuando se produce una caries en una muela: hay que sacar la muela; no hay otro remedio.

Y ahí, precisamente, está el caso de la disciplina partidaria. Debe haber un organismo -ya se ha creado: son los Tribunales de Disciplina Partidaria- que cuando aparezca uno de estos hombres para quienes el interés personal prima sobre el interés del conjunto, le aplique la condigna sanción: "Señor, usted es personalista; usted quiere trabajar para sí, váyase al campo y trabaje para usted".

Señores: dentro de nuestro movimiento todos trabajamos para todos y no hay cabida para quienes quieran aprovechar el trabajo de los demás y trabaje para él. Todo ello sin contar que a menudo estos facciosos forman cámaras negras de difamación de los propios compañeros organizados, preparando planos de cómo lo van a difamar a Zutano o a Mengano, para hacerle perder el ascendiente partidario y pasar ellos adelante.

Eso no es una falta de disciplina partidaria; eso entra en los límites de la delincuencia común y está descartado que en nuestras fuerzas no pueden convivir tales delincuentes.

Se habla a veces de hombres que tienen grandes aspiraciones y aún de los que tienen ambiciones. Bien, señores, yo en eso tengo mi manera de pensar . Yo pienso que si Napoleón Bonaparte no hubiera sido un ambicioso hubiera muerto como capitán de artillería y Francia no tendría hoy el resplandor de su propia gloria puesta en el resplandor de la gloria de Napoleón.

Desgraciado nuestro movimiento si no tuviera hombres con aspiraciones y aún hombres ambiciosos, porque esa es una fuerza motriz que el género humano ha recibido de la Divina Providencia, unos en mayor grado y otros en menor grado. Quien se conforma con su suerte de andar por entre las cosas que han creado los demás, es un mediocre. El ser con aspiraciones, que quiere crear cosas nuevas, que no se conforma con andar entre las cosas que han creado los demás, ese es el hombre.

Señores: Lo que si hay que agregar a esto, es que la ambición y la aspiración de los hombres han de ser, en primer término, justificadas y para justificarlas es necesario que esa ambición o esa aspiración la cumpla él con su trabajo constructivo y no para perjudicar o molestar a los que van junto a él.

Esta es una carrera, señores. Es una carrera en que cada uno corre por su andarivel, y el que tiene aspiraciones o ambiciones de ganar tiene que correr más ligero, pero no hacerle trampa al de al lado.

Y, como a nosotros, a las autoridades del partido les toca hacer de jueces, a aquel que no corra por su andarivel o moleste al que corre al lado, lo tenemos que descalificar y lo hemos de descalificar inflexiblemente para poder afirmar la verdadera y única disciplina que debe reinar dentro de nuestro movimiento, es decir, la honradez en los procedimientos. Estamos de acuerdo en que se lucha para sobresalir, pero sobresalir por métodos honrados.

EL MOVIMIENTO ACOGE A TODOS LOS HOMBRES SINCEROS Y HONRADOS

Hay otro aspecto que también quería mencionar: me refiero al de los prejuicios y de los preconceptos. Nuestro movimiento ha sido formado por hombres que llegan a él desde los más diversos rumbos. Nosotros no hemos preguntado de dónde vienen, sino que hemos preguntado quiénes son y qué es lo que piensa y hacia adónde van. Esta debe ser una norma para nosotros, porque nuestra aspiración ha de ser que todos los argentinos que piensen como nosotros y que estuvieron equivocados honradamente se coloquen a nuestro lado para luchar, cualquiera sea su procedencia o cualquiera haya sido su equivocación. Nosotros, como un movimiento popular, no podemos "a priori" descartar a los hombres que sean honrados y decentes, vengan de donde vengan, sepan lo que sepan, sientan lo que sientan, siempre que estén de acuerdo en que es necesario ponerse a trabajar sin descanso para corregir los males de la Nación y para llevar nuestra tierra al puerto de la gloria y de grandeza que cada uno de los argentinos bien nacidos debe desear para su patria.

Por eso yo mismo estoy realizando actualmente una política que creo que es justa: una política de acercamiento de todos los hombres que puedan haber pensado de distinta manera que nosotros, siempre que vengan de buena fe a colaborar. Todas las fuerzas son utilizables en nuestro movimiento, si son nobles y leales, y todos los hombres serán bienvenidos si vienen con lealtad y con sinceridad a servir bajo nuestra bandera. Esta amplitud es la que nos va a hacer triunfar. La historia de todos los movimientos del mundo demuestra que los movimientos colectivos fracasan cuando se sectarizan y triunfan cuando se universalizan.

Esa debe ser nuestra concepción del movimiento. Todos deben venir a él con una condición: servirlo lealmente, pensando que dentro de este gran movimiento todo es posible y que todos pueden tener razón. Serán los hechos y la marcha los que nos irán indicando esa razón y si esos hombres han tenido derecho a discutirnos nuestras propias doctrinas. Nosotros no somos impermeables a la discusión, no queremos imponer, queremos proceder, y queremos proceder con los hechos que es el mejor procedimiento que puede utilizar el hombre.

Si nuestro movimiento, con una gran amplitud, sin sectarismos de ninguna naturaleza, sin coerciones que puedan ejercerse en ninguna forma, avanza por el camino ancho de la verdad y de la realidad, no tenemos nada que temer.

Si nos sectarizamos, iremos perdiendo paulatinamente la fuerza con que contamos y nos convertiremos en un movimiento que vivirá en su torre de marfil, pero que no representará dentro de la República, el sentir del conjunto, transformándose en un pequeño organismo que marchará contra la corriente.

Los movimientos populares son también cuantitativos y en la selección de la especie humana es necesario tomar la totalidad de sus miembros, no seleccionando partículas de un pequeño sector que nada representa y que nada es.

Nuestro movimiento es popular. Luego, el pueblo tiene libre acceso a él y dentro del mismo tiene libertad de pensamiento y el derecho a imponer su voluntad, si ella es superior.

Por eso yo uso la tolerancia aun contra la intolerancia. Dejemos ahora las armas y como digo a menudo , tomemos el violín que puede ser más efectivo. Esto es de una gran sabiduría, aunque lo exprese de una manera simplista.

En la República no tenemos oposición, pero sí tenemos algunos opositores. Con procedimientos honrados debemos ir persuadiéndolos de que están equivocados y que se encuentran colocados en mal terreno, ya que piensan y sienten desde hace años como nosotros. Han dicho muchas veces que es necesario hacer lo que nosotros hacemos, y hoy están en la oposición.

Ello se explica porque andan detrás de posiciones personales y no defienden un movimiento nacional. El hombre priva sobre la colectividad. El egoísmo no es buen consejero.

Por eso estamos empeñados en este movimiento y en seguirlo con alta tolerancia.

DEBEMOS DAR UNA LECCIÓN DE UNIDAD

No deseo alargar más esta conversación que es tan grata para mí. Solamente quiero hacerles llegar un consejo, que tengo la obligación de darles como más viejo. En este congreso partidario que realizamos hemos de dar la sensación al país de que estamos unidos, que pensamos de una misma manera, y que tenemos todos un mismo objetivo, y, sobre todo, lo que tanto predicamos, o sea, ser artífices del destino común y no un instrumento de la ambición de nadie. Debemos destacar que estamos de acuerdo y que vamos a trabajar por el bien de todos. Eso es lo que ha de salir de este congreso.

Si en él nos peleáramos por pequeñas cosas que no tienen importancia, hubiéramos dado un triste espectáculo y quizás fuera un factor de debilidad frente a nuestra propia grandeza. Somos muchos; estamos empeñados en una misma obra; demos el ejemplo de que estamos unidos y que trabajamos y de que no hay intereses personales entre nosotros. Si damos esa lección el partido ha de salir de este congreso tonificado y honrado en sus procedimientos.

Por eso sería hermoso para nuestro movimiento, que un congreso al que concurren hombres de 14 provincias y 9 gobernaciones, se reúnan en representación de sus pueblos peronistas y lleguen a conclusiones exactamente iguales en un acuerdo y en una amistad que nos honra a todos.

Esa lección la debemos dar a todos los demás partidos y a la masa de nuestro partido. Esa lección de unidad, tolerancia, lealtad y sinceridad para con nosotros mismos será el ejemplo más tonificante para la Nación. Si de este Congreso sale una acción de conjunto habremos dado un hermoso ejemplo a la ciudadanía Argentina.

Todos los congresos y todas las convenciones que se realizan terminan siempre mal. Nosotros seremos los primeros que terminaremos en una absoluta armonía y eso representará una conquista mayor que todas las demás conquistas que podamos obtener.

Hemos encarado la reforma social, la económica y la política que la vamos a hacer nosotros y la vamos a mostrar con nuestro propio ejemplo. Después seguirán las otras reformas.

REFORMA DEL DERECHO ARGENTINO

El año que viene iniciaremos la verdadera reforma del derecho argentino. Nuestro movimiento no puede haber terminado con reformar el orden social, el orden económico y el orden político. Es necesario consolidar esas tres etapas con la consolidación jurídica de nuestro movimiento. Esa reforma ya se ha iniciado. Debemos a las Cámaras de la Nación el haber seleccionado el elemento humano para ir reformando nuestra justicia y yo estoy satisfecho de lo que se ha hecho hasta el presente.

Hecha esa parte de la reforma humana, del cambio de los hombres, reformaremos la legislación. El año 1948 ha de ser de profundos cambios en lo jurídico. Hemos de poner al día nuestros códigos de procedimiento y de fondo; hemos de dar al país una verdadera legislación más a tono con los días que vivimos. Es anacrónico que en estos días en que se está intentando la navegación estratosférica, en que se emplean 10 horas para venir de Europa a Buenos Aires, empleemos un Código de Comercio que fue hecho para la navegación a vela, cuando se tardaba 6 meses en llegar al continente europeo. Y cito eso como ejemplo, por no citar más.

Hemos de encarar la reforma de los códigos de procedimientos, del derecho del trabajo que ha sido formado alrededor de una ley subsidiaria: la de accidentes del trabajo, a la que se le fueron agregando nuevos adornos como a un árbol de navidad, con nuevas leyes y nuevas disposiciones. Hay que ir a la reforma dela legislación de fondo: ningún movimiento trascendental como el nuestro lo ha dejado de encarar, porque es necesario poner al día la parte jurídica.

Eso representará en el devenir de los tiempos la consolidación de nuestro movimiento, la afirmación definitiva de que nuestras conquistas han sido buenas y que la reforma social, económica y política ha sido real porque ha sido afirmada en el tiempo y justificada y consolidada por la acción de la justicia.

Luego ha de venir la reforma de la educación. Hemos de encarar la instrucción primaria, secundaria, técnica y la universitaria para ponerla a tono porque sería incompleto que reviéramos todo y no tratáramos de instruir a nuestra juventud en el fondo de esas reformas.

Empecemos por educar ya a los hombres dentro de esa concepción doctrinaria, pongamos a su alcance toda esa reforma y eduquémoslos en la ciencia para servir el objetivo de la Nación con unidad de concepción y de acción.
Extenderemos esa reforma a la cultura para que las artes y las letras en nuestra tierra comiencen a fructificar ese beneficio de los argentinos, aprovechando el remanente de nuestra cultura y de la cultura europea que hemos heredado, para ir colocando nuevos jalones en la marcha, para no ser los que nos conformemos con andar entre las cosas que otros crearon.

El año 1948 hemos de dar un tono determinante a la reforma para ajustarla a las nuevas concepciones que consideramos justas.

RENACIMIENTO ARGENTINO

Luego seguirán otras reformas largas de explicar, pero que toman todo el resto de las actividades nacionales. Y pensamos que en el año 1949, tal vez en 1950, la Nación entera ha de iniciar un nuevo ritmo de marcha al influjo de todos esos cambios para que todos los hombres y los organismos de la Nación se dirijan hacia un objetivo común de una manera similar y armónica. Si nuestro movimiento cumple eso es probable que pase a la historia como el Renacimiento Argentino.

Y nosotros, en nuestro ambicioso objetivo, aspiramos a que ese Renacimiento Argentino sea la reestructuración de la Nación, política, soberana y económicamente libre.

En esta marcha no habrá fuerza que la pueda detener. Nuestro movimiento tiene que cumplir ese objetivo y lo ha de cumplir solamente si nosotros, que representamos el elemento directivo de esa masa, luchamos incansablemente para conseguirlo y tratando al mismo tiempo que cada uno de los elementos que constituyen esa masa luche también incansablemente detrás de igual objetivo.

Si realizamos esa labor de conjunto con la organización material de nuestras fuerzas el éxito total está asegurado.

Tenemos actualmente el gobierno social, económico y político de la Nación, y tenemos luego la posibilidad con ello de influenciar toda la marcha de la República. Todos los que respondan a nuestra bandera tienen la obligación de secundarnos, luchando incansablemente y con sacrificio si es necesario, para conseguir esos objetivos.
Estoy persuadido y lo espero, con las fuerzas de mi espíritu de ciudadano argentino, que cada uno sabrá cumplir con su deber.

CONCEPTOS

No hemos hecho otra cosa que cumplir con nuestro deber de argentinos y afirmamos que seguiremos en esta acción para oponernos a todo aquello que no sea para el bien del país y la felicidad del pueblo.

Perón

ARGENTINA - 28 diciembre 1945. Pensamos en una nueva argentina, profundamente cristiana y profundamente humanista.

DIOS - 9 septiembre 1944. El mundo del futuro será solamente de los que posean las virtudes que Dios inspiró como norte de la vida de los hombres.

ESTIRPE - 28 junio 1944. La República Argentina es producto de la colonización y conquista hispánica, que trajo hermanadas, a nuestra tierra, en una sola voluntad, la cruz y la espada. Y en los momentos actuales parece que vuelve a formarse esa extraordinaria conjunción de fuerzas espirituales y de poder que representan los dos más grandes atributos de la humanidad: el Evangelio y la Espada.

RAZA - 12 octubre 1947. Para nosotros la raza no es un concepto biológico. Para nosotros es algo puramente espiritual. Constituye una suma de imponderables que hace que nosotros seamos lo que somos y nos impulsa a ser lo que debemos ser, por nuestro origen y por nuestro destino. Ella es la que nos aparta de caer en el remedo de otras comunidades cuyas esencias son extrañas a las nuestras, pero a las que con cristiana caridad aspiramos a comprender y respetamos. Para nosotros la raza constituye nuestro sello personal indefinible e inconfundible.

ESPÍRITU - 12 octubre 1947. Al impulso ciego de la fuerza, al impulso ciego del dinero, la Argentina, coheredera de la espiritualidad hispánica, opone la supremacía vivificante del espíritu.

UNIDAD - 6 septiembre 1944. Las fuerzas armadas, las fuerzas económicas y las fuerzas creadoras, unidas en haz insoluble por medio de una sólida cultura ciudadana, son los cimientos sobre los que debe edificarse nuestro porvenir para mantenernos económicamente libres y políticamente soberanos.

HOMBRES - 10 agosto 1944. La Patria se forma en primer término por hombres, y no pueden ser el campo, ni la máquina, ni el dinero, factores que sobrepongan al hombre, que es quien sufre y trabaja; y sin el cual ni los campos, ni los ganados, ni el dinero, tienen valor.

CONDUCCIÓN - 15 diciembre 1944. Al conducir a un pueblo se conducen hombres; hombres de carne y hueso; hombres que nacen, sufren y, aunque no quieran morir, mueren; hombres que son fines en sí mismos, no sólo medios; hombres que han de ser lo que son y no otros; hombres, en fin, que buscan eso que llamamos felicidad.

CONDUCTOR - 11 agosto 1944. Quien aspira a ser, o las circunstancias lo hayan colocado en la situación de conductor de un país, primero ha de conocerlo, luego ha de comprenderlo; y pobre del que se detenga allí, porque también es preciso sentirlo. Se conduce con amor y con entusiasmo; después con talento; y por último, con conocimiento. Pero es necesario pensar que las obras que el hombre produce, como los hijos, si son del amor, son siempre más perfectas y más bellas.

CREACIÓN - 10 junio 1944. El hombre tiene una misión creadora: vivir. Ser es crear, es producir grandes obras. Existir, conservarse, es andar entre las cosas que están hechas por otros. Dividimos al país en dos categorías: una, la de los hombres que trabajan, y la otra, la que vive de los hombres que trabajan. Ante esta situación, nos hemos colocado abiertamente del lado de los hombres que trabajan.

JURAMENTO - 3 diciembre 1943. Al defender a los que sufren y trabajan para plasmar y modelar la grandeza de la Nación, defendiendo a la Patria en cumplimiento de un juramento en que empeñé mi vida. Y la vida es poco cuando es menester ofrendarla en altar de la Patria.

BIEN COMÚN - 15 octubre 1944. No apoyamos al trabajador contra el capital sano, ni a los monopolios contra la clase trabajadora, sino que propiciamos soluciones que beneficien por igual a los trabajadores, al comercio y a la industria, porque nos interesa únicamente el bien de la Patria.

CLASES - 14 noviembre 1943. La división de clases había sido creada para la lucha discordante, pero la lucha discordante es destrucción de valores.

POLÍTICA SOCIAL - 29 diciembre 1945. Nuestro movimiento es un movimiento unionista cristiano. No realizamos las tendencias de nadie; sólo consideramos la necesidad de una política social dirigida al bien de los trabajadores argentinos, al mismo tiempo que rechazamos el egoísmo de quienes no nos comprenden.

CONVIVENCIA - 30 mayo 1944. Los representantes del capital y del trabajo deben ajustar sus relaciones a reglas más cristianas de convivencia y e respeto entre seres humanos.

EQUIDAD - 10 agosto 1944. La agitación de las masas es un efecto de la injusticia social. El remedio no ha de estar en engañarlas ni en someterlas por la fuerza, sino en hacerles justicia.

JUSTICIA - 30 julio 1944. Buscamos una justicia retributiva y opondremos una energía inexorable a la explotación del hombre por el hombre. Dentro de la concepción del Estado moderno ya nadie cree que la raza y la potencia de un país estén representadas por su stock de oro o sus depósitos. La riqueza de un país depende: de su potencial humano con su grado de organización, su espíritu de iniciativa y su trabajo: de la extensión y fertilidad de su suelo: de sus plantas industriales; de su tecnicismo y del desarrollo de su investigación técnico-científica: de su red vial y elementos de transporte que faciliten la distribución fácil y el comercio sano y honesto; de una buena organización de crédito y finanzas que dé agilidad al sistema: y, finalmente, de la armonía y solidaridad social. Dentro del grupo de ideas expuestas y teniendo presente el grado de importancia de cada punto mencionado, la economía nacional debe basarse en que el Estado controle sus fundamentos.

AUTORIDAD - 11 agosto 1946. Comenzamos por reivindicar para el Estado, que junto a los patronos y los obreros forma la tercera parte en todo problema social, ese principio de autoridad que había sido abandonado por indiferencia, por incapacidad o por cálculo. Nadie podrá alegar desconocimiento de la función que le toca cumplir en el futuro.

RESURGIMIENTO ARGENTINO - 24 de febrero 1947. Debo recordar que ante Honorable Congreso Nacional, dije que la evolución de las instituciones humanas y la experimentación de las teorías políticas y económicas permitían, en los actuales momentos, un nuevo planteo tendiente a facilitar el adecuado equilibrio entre el individuo y el Estado, que podría ser el origen de lo que nos adelantamos a denominar el renacimiento argentino.

ECONOMÍA ESTATAL - junio 1947.

Tradicional y dogmática, nuestra política económica descansó en la convicción de que el Estado debía reunir toda participación en el ejercicio de actividades industriales. La experiencia ha demostrado, sin embargo, la imposibilidad de que economías jóvenes y vigorosas como a nuestra aguarden pacientemente a que la iniciativa privada alcance la debida madurez o que, sin adoptar adecuados resguardos, se le confíen actividades o riquezas vinculadas a soberanos intereses.

TRADICIÓN Y CARÁCTER - 29 diciembre 1945. El Estado debe robustecer el hogar, la escuela y el trabajo por ser los grandes moldeadores del carácter de los individuos, y según sean éstos serán los hábitos y costumbres colectivos forjadores de la tradición nacional.

DEMOCRACIA - 24 febrero 1947. Es natural que esas realizaciones incidan en el problema político, motivo por el que considero indispensable ratificar nuestra fe en las instituciones democráticas y republicanas que nos gobiernan, ya que no faltan opiniones adversas que pregonan su fracaso en el propósito de satisfacer, dentro de la actual interdependencia económica, las necesidades vitales de los individuos.

PARTIDO - 1º diciembre 1947. Es por ello que nosotros queremos organizar nuestra fuerza política, crear un verdadero partido inteligente, idealista, con profundo sentido humanista, sin lo cual las masas pasan a ser oscuros instrumentos de hombres que pueden ser esclarecidos o pueden ser miserables.

MORAL - 6 septiembre 1944. No todos venimos al mundo dotados del suficiente equilibrio moral para someternos de buen grado a las normas de sana convivencia social. No todos podemos evitar que las desviaciones del interés personal degeneren en egoísmo expoliador de los derechos de los demás, y en ímpetu avasallador de las libertades ajenas. Y aquí, en este punto que separa el bien del mal, es donde la autoridad inflexible del Estado debe acudir para enderezar las fallas de los individuos y suplir la carencia de resortes morales que deben guiar la acción de cada cual, si se quiere que la sociedad futura sea algo más que un campo de concentración o un inmenso cementerio.

FRATERNIDAD - 11 agosto 1946. La revolución del 4 de junio ha predicado incesantemente la unión de los argentinos. Esta exhortación tiene un sentido evidente: intentar que cesara entre nosotros el aislamiento de las clases sociales y la búsqueda exclusiva del medro de cada uno sin reparar en la prosperidad o en la miseria ajena; porque cuando un pueblo obedece tan sólo al impulso del egoísmo, prescindiendo del sentimiento claro del bien común, que es el de la fraternidad de los seres libres, viola lo que es ley y condición del progreso y está amenazado de descomposición nacional y de muerte pública.

FE - 11 agosto 1944. Los pueblos sin esperanza terminan por perder la fe; y cuando se pierde la fe en un país no puede predecirse a ciencia cierta cuál será su porvenir.

DERECHOS Y LIBERTAD - 12 septiembre 1946. Es necesario reaccionar contra la debilidad, la cobardía y la indiferencia. Cada uno ha de defender su puesto en la vida, y el que no sepa hacerlo será juguete de un destino que no podrá ser nunca grato ni honroso. El país vive horas de lucha. Vivimos tiempos para hombres guapos, no para cobardes. Cada uno ha defender sus derechos si es ciudadano libre de esta República, en que, para ser libres, lo primero es sentirse libres, y lo segundo, defender la libertad por todos los medios.

ECONOMÍA Y LIBERTAD - 29 diciembre 1945. La libertad hay que asegurarla a fuerza de trabajo, dando primero al hombre la libertad económica, que es fundamental. Nosotros no somos partidarios de la libertad unilateral que se tiene desde hace tiempo, dentro de la cual el rico tiene libertad para hacer todo lo que quiera y el pobre una sola libertad: la de morirse de hambre.

INDEPENDENCIA ECONÓMICA - 9 julio 1947. La independencia económica representa que ya no estaremos limitados en el disfrute de nuestra riqueza sino que ésta será repartida entre todos los habitantes de acuerdo con su esfuerzo y que cada uno de ellos tendrá su destino económico en sus propias manos y será, de una manera directa o indirecta, el forjador de la grandeza económica de la Nación.

LO ECONÓMICO EN FUNCIÓN DE LO SOCIAL - 8 enero 1947. Para sacar al país del letargo y de la vida vegetativa, queremos lanzarlo en pos de las conquistas económicas y sociales. Sin las conquistas económicas, las conquistas sociales desaparecen rápidamente y no pueden subsistir; y sin las conquistas económicas y sociales las convulsiones políticas se van a ir sucediendo, como lo prueba la historia de todos los tiempos y de todos los países.

CAPACITACIÓN - 23 julio 1944. Para que la mejora de la clase trabajadora pueda ser integral, para que ella abarque todos los ángulos de su zona de incidencia, es fundamental que el obrero aumente su cultura y acreciente su capacidad de producción, pues con lo primero se justificará la elevación social que pretendemos y deseamos para la clase trabajadora, y con lo segundo los mejores salarios serán el inmediato resultado de su mayor y mejor producción.

VALORES ETERNOS - 26 julio 1947. Es necesario también tender a la riqueza espiritual, hacia eso que constituye los únicos valores eternos y que son los que unirán, si es necesario, a los millones de argentinos, en la defensa de la Patria, a costa de cualquier sacrificio.

ORGANIZACIÓN - 2 diciembre 1943. La vida civilizada, en general y la economía, en particular, del mismo modo que la propia vida humana, se extinguen cuando falla la organización de las células que la componen. Por ello, siempre he creído que se debe impulsar el espíritu de asociación profesional y estimular la formación de cuantas entidades profesionales conscientes de sus deberes y anhelantes de sus justas reivindicaciones se organicen, de tal manera que se erijan en colaboradores de toda acción encaminada a extender la justicia y prestigiar los símbolos de la nacionalidad, levantándolos por encima de las pugnas ideológicas o políticas.

GREMIALISMO - 17 junio 1944. La organización obrera es para nosotros la base de nuestros procedimientos, pues no podemos ir a preguntar a cada uno de los obreros cuáles son sus necesidades y cuál la obra que nosotros debemos realizar. Para ello necesitamos la organización obrera. Y que estas organizaciones estén representadas por auténticos trabajadores.

FUERZAS PATRONALES - 9 septiembre 1944. No olvidamos tampoco a las fuerzas patronales, porque ellas representan la grandeza de la Patria y no queremos tampoco que los patrones puedan sentirse amenazados por peligros inexistentes.

PASIVIDAD IMPOSIBLE - 31 diciembre 1943. El país vive un momento decisivo de su historia. El mundo convulsionado señala, con terrible gravedad, la virulencia de los fermentos disgregadores en que pueden cuajar el egoísmo y la indiferencia para con las necesidades de nuestros semejantes. Ante lección tan elocuente, sería suicida la pasividad y la persistencia en aptitudes inoperantes, de simple expectación.

PAZ - 6 julio 1947. Sólo salvará a la humanidad la paz constructiva, jamás la lucha destructora de todos los valores materiales, espirituales y morales.

XENOFOBIA - 8 diciembre 1945. No tenemos prejuicios raciales. Los hombres decentes y de buena voluntad serán siempre bien acogidos en esta Patria generosa y buena.

COMBATIMOS POR LA HONRADEZ - 3 octubre 1945

Sabemos que estamos combatiendo contra fuerzas poderosas, nunca más poderosas que hoy porque nunca fueron más ricas. Pero combatimos con armas leales y de frente contra toda especulación, contra todos los que venden y compran el país, buscando que el futuro de la Patria se asegure con la honradez política, con la honradez económica y con la equidad en la distribución social de la riqueza.

ESFUERZO DE TODOS - 11 agosto 1944. En esta hora, que es de recuperación de todos los valores, todas las fuerzas del país deben hallarse unidas. El que sea o que se sienta argentino no puede estar ausente de esta restauración. Cada uno debe dar de sí lo que tenga. El que tenga brazos fuertes, sus músculos; el que tenga cultivada su inteligencia pondrá en movimiento su cerebro; y el que tenga caja de hierro repleta de dinero el contingente de su oro.

CONSIGNA - 1 mayo 1944. Creo que las reivindicaciones, como las revoluciones, no se proclaman y se cumplen, sencillamente. Y ese cumplimiento, que nos llevó siempre a preferir los realizadores a los teorizantes, fue la consigna rígida a la que ajustamos nuestra acción estatal. He sido fiel a ella, porque entiendo que mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.

PREDOMINIO DE LA PAZ - 10 abril 1948. Es mejor y más conveniente para la vida del Estado, como para la de a iglesia, volver a las costumbres sencillas, al predominio de la paz, del amor y de la confianza recíproca entre los hombres y entre las naciones. Para conseguirlo, el Estado a de luchar con grandes dificultades por la complejidad de la vida misma, por las pasiones inherentes a la condición humana y porque, en definitiva, los idearios políticos son múltiples y contradictorios. A la iglesia, en cambio, le ha de ser más fácil porque es única y porque siempre la predicación dogmática ha sido la misma. Y siempre ha tenido un contenido social de repudio a la riqueza y de exaltación del trabajo que nadie ha superado ni siquiera igualado de lejos.
Ese contenido social está resumido en las palabras que Jesús dirige a lo apóstoles: "No llevéis oro, ni plata ni dinero alguno en vuestros cintos, ni alforja para el viaje, ni dos túnicas, ni calzado, ni tampoco bastón, porque el que trabaja merece su sustento". Esto quiere decir, si no equivoco en la exégesis, que únicamente el trabajo es la fuente del sustento: el trabajo que redime al individuo y que sirve de base a la grandeza de los pueblos.


ARMONÍA COLECTIVA - 25 junio 1949. Las masas humanas. Orgánicamente constituidas, deben tener un ser armónico, sin el cual no llegan a ser masas organizadas. Esa armonía ha de establecerse por un sentir uniforme, por un conocimiento general y por una acción similar. Piénsese en lo que le ocurriría a un hombre que tuviera que marchar en una dirección y su corazón, su alma, lo impulsara en otra dirección. Mientras las piernas mueven al cuerpo en otro sentido del que desea imaginen si él podría llegar al punto que quiere alcanzar. Con las organizaciones colectivas, ocurre lo mismo; hay que darles un alma colectiva, de modo tal que puedan moverse en forma similar y puedan resolver de manera semejante sus problemas. A ellas hay que infundirles el conocimiento de cómo se mueve, evoluciona y actúa esa masa armónicamente. Finalmente, hay que establecer cómo ha de marcharse y cómo ha de procederse. Lo primero, lo que da el alma colectiva, es la doctrina; lo segundo, lo que le imprime marcha en conjunto, es lo que le proporciona la armonía de conjunto, para que pueda caminar en la dirección que quiera y donde lo guíe su alma y espíritu.

EL TURISMO - 6 enero 1948. El turismo ha de ser para todos. Que cada cual, según sus medios, tenga el descanso reparador de su cuerpo. Que el espíritu de cada cual pueda disfrutar de las bellezas de nuestra Patria, que es de todos, de pobres y ricos por igual.

ACTIVIDADES DEPORTIVAS - 31 enero 1948. Es casualmente en el ambiente deportivo donde las diferencias desaparecen, nace una camaradería superior a todas las otras y se forma el espíritu superior y una grandeza de alma que es lo único que los hombres deben conquistar. Los clubes deportivos son la escuela primaria de esa grandeza espiritual; por eso el gobierno y la Nación están en la obligación de propugnar estas actividades, ayudarlas como una obra de gobierno. En ese espíritu está la grandeza de la Patria, que es inútil buscarla en otras direcciones.

EVOLUCIÓN DE LOS PUEBLOS - 19 febrero 1948. En la evolución de los pueblos oímos muchas veces mencionar las reformas. Es una hermosa forma de la vida humana la evolución y dentro de ella las reformas que permiten llevarla a cabo.
En países orgánicos tales reformas deben realizarse con una absoluta congruencia en los fines y con una absoluta armonía en los medios. Si tales reformas no obedecen a esa congruencia y a esa armonía a menudo suelen provocar acontecimientos que perjudican la estabilidad orgánica que todas las instituciones humanas deben tener para poder realizar programas y planes de largo aliento. Por eso las reformas no han de ser tan distantes que quiten a la organización su perfectibilidad, ni deben ser tan frecuentes que le resten estabilidad.
En el panorama de la vida institucional argentina el factor estabilidad había sacrificado, en mi concepto, ese factor de la perfectibilidad orgánica. Esa evolución que nos llevo a encarecer las reformas integrales representa el verdadero programa que nuestro movimiento ha desarrollado, hasta ahora, con un éxito más halagador que cuanto había podido apreciarse en los prolegómenos de las mismas reformas.

LA FELICIDAD DEL PUEBLO - 24 marzo 1948. Algunos dicen que en nuestras construcciones hay un cierto grado de sentido imperialista, pero pretender imperialista en un país de 20 millones de habitantes sólo cabe en la cabeza de algún loco y yo, afortunadamente, no lo soy todavía. Nuestro imperialismo es para arriba, es constructivo: nuestro imperialismo es nuestro trabajo y el fruto de ese trabajo para la felicidad del pueblo, nos hemos propuesto como primer objetivo y para la grandeza de nuestro país que nos hemos propuesto también como objetivo más lejano. Yo no sacrificaré la felicidad del pueblo por la grandeza futura del país, pero tampoco esa grandeza futura por una felicidad efímera: en el equilibrio de esos factores estriba toda nuestra acción de gobierno y todo nuestro convencimiento de patriotas y de argentinos.

SAN MARTÍN - 17 agosto 1948. La vida de San Martín constituye la más gloriosa de las de todos los argentinos de nuestra historia. La vida de San Martín no es para ser solamente mentada: es para ser imitada, para que sirva de ejemplo a los argentinos y para que desde la muerte siga acaudillando a muchos millones de argentinos.

LA EDUCACIÓN MORAL - 9 abril 1949. Algo falla en la naturaleza cuando es posible cocebir, como Hobbes en el Leviatán, al Homo hominis lupus, el estado del hombre contra el hombre, todos contra todos y la existencia como un palenque donde la mayoría puede identificarse con las pobrezas del ave rapaz. Hobbes pertenece a ese momento en que las luces socráticas y la esperanza evangélica empiezan a desvanecerse ante los fríos resplandores de la Razón, que a su vez no tardará en abrazar al materialismo. Cuando Marx nos dice que de las relaciones económicas depende la estructura social y su división en clases y que por consiguiente la historia de la humanidad es tan sólo historia de las luchas de clases, empezamos a divisar, con claridad en sus efectos, el panorama del Leviatán. No existe probabilidad de virtud, ni siquiera asomo de dignidad individual, donde se proclama el estado de necesidad de lucha que es, por esencia, abierta disociación de los elementos naturales de la comunidad. Al pensamiento le toca definir que existe, eso sí, diferencia de intereses y diferencia de necesidades, que corresponde al hombre disminuirlas gradualmente, persuadiendo a ceder a quienes pueden hacerlo y estimularlo, el progreso de los rezagados.

Pero esa operación en la que la sociedad lleva ocupada con dolorosa vicisitudes más de un siglo- no necesita del grito ronco y de la amenaza, y mucho menos de la sangre, para rendir los apetecidos resultados. El amor entre los hombres habría conseguido mejores frutos en menos tiempo, y si halló cerradas las puertas del egoísmo se debió a que no fue tan intensa la educación moral para desvanecer esos defectos, cuando lo fue la siembra de rencores.

MATERIA Y ESPÍRITU - 9 abril 1949. Hemos pasado de la comunión de materia y espíritu al imperio pleno del alma, a su disociación y a su anulación final. Ciertamente, pese al flujo y reflujo de las teorías, el hombre, compuesto de alma y cuerpo, de vocaciones, esperanzas, necesidades y tendencias, sigue siendo el mismo. Lo que ha variado es el sentido de su existencia, sujeta a corrientes superiores.

SENTIDO LÓGICO DE LA VIDA - 9 abril 1949. Lo que caracteriza a las comunidades sanas y vigorosas es el grado de sus individualidades y el sentido con que se disponen a engendrar en lo colectivo. A este sentido de comunidad se llega desde abajo, no desde arriba; se alcanza por el equilibrio, no por la imposición. Su diferencia es que así como una comunidad saludable formada por el ascenso de las individualidades conscientes posee hondas razones de supervivencia, las otras llevan en sí el estigma de la provisionalidad, no son formas naturales de la evolución, sino paréntesis cuyo valor histórico es, justamente, su cancelación. En la consideración de los supremos valores que dan forma a nuestra contemplación del ideal advertimos dos grandes posibilidades de adulteración: una es el individualismo amoral, predispuesto a la subversión, al egoísmo, al retorno a estados inferiores de la evolución de la vida que intenta despersonalizar al hombre en un colectivismo atomizador.
En realidad operan las dos un escamoteo. Los factores negativos de la primera han sido derivados, en la segunda, a una organización superior. El desdén aparatoso ante la razón ajena, la intolerancia, han pasado solamente de unas manos a otras. Bajo una libertad no universal en sus medios ni en sus fines, sin ética ni moral, les es imposible al individuo realizar sus valores últimos, por la presión de los egoísmos potenciados de unas minorías. Del mismo modo, bajo el colectivismo materialista llevado a sus últimas consecuencias, le es arrebatada esa probabilidad- la gran probabilidad de existir- por una imposición mecánica en continua expansión y siempre hipócritamente razonada. El idealismo hegeliano y el materialismo marxista, operando sobre necesidades y calamidades universales que han influido profundamente en el ánimo general, constituyen direcciones cuya resultante será prudente establecer. De la historia, y aun de sus excesos, extraemos preciosas enseñanzas ante las que en modo alguno podemos ni debemos permanecer insensibles. Mientras el pensamiento creía poder sostener lo fundamental, en espacios puramente teóricos, el mundo obraba por su cuenta; pero, si lo fundamental declinó, la fijación práctica de lo abstracto puede ejercer una influencia perniciosa en la existencia común. Resulta entonces necesario detenernos de nuevo a examinar nuestros absolutos y a limpiar de excrecencias y añadiduras superfluas un ideal apto para servir de polo al sentido lógico de la vida.

EL CRISTIANISMO - 9 abril 1949. Una fuerza que clavase en la plaza pública, como una lanza de bronce, las máximas de que no existe la desigualdad innata entre los seres humanos, que la esclavitud es una institución oprobiosa y que emancipase a la mujer; una fuerza capaz de atribuir al hombre la posesión de un alma sujeta al cumplimiento de fines específicos superiores de la vida material, estaba llamada a revolucionar la existencia de la humanidad. El cristianismo, que constituyó la primera gran evolución, la primera liberación humana, podría rectificar felizmente las concepciones griegas, pero esa rectificación se parecería mejor a una aportación.
Enriqueció la personalidad del hombre e hizo de la libertad, teórica y limitada hasta entonces, una posibilidad universal. En evolución ordenada, el pensamiento cristiano, que perfeccionó la visión genial de los griegos, podría más tarde apoyar sus empresas filosóficas en el método de éstos y aceptar como propias muchas de sus disciplinas. Lo que le faltó a Grecia para la definición perfecta de la comunidad y del Estado fue, precisamente, lo aportado por el cristianismo: su hombre vertical, eterno, imagen de Dios. De él se pasa ya a la familia, al hogar, su unidad se convierte en plasma que a través de los municipios integrarán los Estados y sobre la que descansarán las modernas colectividades.

LIBERTAD Y RESPONSABILIDAD - 9 abril 1949. Ni la justicia social ni la libertad, motores de nuestro tiempo, son comprensibles en una comunidad montada sobre seres insectificados, a menos que a modo de dolorosa solución el ideal se concentre en el mecanismo omnipotente del Estado. Nuestra comunidad, a la que debemos aspirar, es aquella donde la libertad y la responsabilidad sean causa y efecto, en que exista una alegría de ser, fundada en la persuasión de la dignidad propia. Una comunidad donde el individuo tenga realmente algo que ofrecer al bien general, algo que integrar y no sólo su presencia muda y temerosa.

LA SOCIEDAD - 9 abril 1949. La sociedad tendrá que ser armonía en la que no se produzca de ninguna disonancia ni predominio de la materia ni estado de fantasía. En esa armonía que preside la norma puede hablarse de un clectivismo logrado por la superación, por la cultura, por el equilibrio. En tal régimen no es la libertad una palabra vacía, porque viene determinada su incondición por la suma de libertades y por el Estado ético y la moral.

CAMINO DE PERFECCIÓN - 9 abril 1949. Para el mundo existe todavía y existirá mientras al hombre le sea dado a elegir, la posibilidad de alcanzar lo que la filosofía hindú llama la mansión de la paz. En ella posee el hombre, frente a su creador, la escala de magnitudes, es decir, su proporción. Desde esa mansión es factible realizar el mundo de la cultura, el camino de perfección.

EL DERECHO - 24 febrero 1947. El derecho de responder a la realidad social de la hora presente para que sus normas contribuyan a mantener el equilibrio de intereses que, lógica y racionalmente, se deriva del concepto de justicia. Un eminente filósofo del derecho afirmó que el contenido de todo derecho histórico se forma de una serie de deseos, aspiraciones y propósitos que se producen siempre dentro de una situación históricamente determinada y mediante un proceso natural. El legislador sólo elabora la materia histórica que la realidad misma de la vida impone y ha de renunciar a crear, espontáneamente y como por arte de magia, un estado jurídico. Su misión y su poder se limitan a corregir los estados sociales, tal como se los ofrece la realidad.

LA DOCTRINA AL SERVICIO DEL BIEN - 25 julio 1949. La consolidación de la doctrina será la base de la consolidación del movimiento; con la consolidación del movimiento habrá terminado un ciclo. Los reformadores están destinados a quemar su tiempo. El hombre muere; sólo sus ideas pueden quedar. Los peronistas no harían nada con un viejo o con un muerto; con la doctrina lo harían todo e impulsarán la evolución del país, adecuando la doctrina al momento histórico nacional, poniendo nuevas fuerzas al servicio del bien y nuevas formas de ejecución al servicio de nuevas conciencias. Esto es progreso; el esquematismo y la rutina son rémora, son atraso; por ese camino no se va lejos. ¡Pobre país y desgraciados de nosotros si no fuéramos capaces de comprender cuándo llega el momento fatal!

LA VOLUNTAD POPULAR - 25 julio 1949. Dentro del Partido Peronista de lo que se trata es de lo siguiente: en cada organismo se discute, cada uno discute sus propias ideas y las defiende con todo su calor y energía, pero cuando se vota y ganan los otros, es de peronistas decir: "ustedes son más y nosotros ponemos el hombro y los ayudamos, aún cuando antes estábamos en contra". Porque ese señor que en un cuerpo colegiado quiere hacer siempre su santa voluntad no sirve par esos cuerpos colegiados. A ése hay que mandarlo a que haga de dictador en alguna parte. De manera que es necesario obedecer a lo que la mayoría resuelva, porque es la única manera, en los medios democráticos, de hacer cumplir la voluntad popular.

¿QUÉ ES EL PERONISMO? - 20 agosto 1948. ¿Qué es el peronismo?, han preguntado algunos legisladores en el Congreso, hace pocos días. El peronismo es humanismo en acción; el peronismo es una nueva concepción en lo político, que descarta todos los males de la antigua política: es una concepción, en lo social, que iguala un poco a los hombres, que les otorga iguales posibilidades y les asegura un porvenir para que en esta tierra no haya ninguno que no tenga lo que necesita para vivir, aún cuando sea necesario que los que están derrochando a manos llenas lo que tienen no dispongan de ese derecho, en beneficio de los que no tienen; lo económico, procura que todo lo argentino sea para los argentinos y que se reemplace la política económica que decía que esta era una escuela permanente y perfecta de explotación capitalista, por una escuela de economía social donde la distribución de nuestra riqueza, que arrancamos nosotros a la tierra y elaboramos nosotros, pueda distribuirse proporcionalmente entre todos los que intervienen para realizarla con su esfuerzo. Eso es peronismo.

Y el peronismo se aprende, no se dice: se siente o no se siente. El peronismo es una cuestión del corazón más que de la cabeza. Afortunadamente, yo no soy de los presidentes que se aíslan sino que vivo con el pueblo, como he vivido siempre; de manera que comparto con el pueblo trabajador todas sus vicisitudes, todos sus éxitos y todos sus fracasos. Yo siento íntima satisfacción cuando veo que un obrero va bien vestido o asiste con su familia al teatro. Estoy entonces tan satisfecho como me sentiría yo en la misma situación del obrero. Eso es peronismo.

UNA SOLA CLASE DE HOMBRES - 20 agosto 1948. Si nunca he concebido la posibilidad de que en el mundo haya grupos de hombres contra grupos de hombres, naciones contra naciones, menos puedo concebir que porque los hombres practiquen un distinto culto puedan ser enemigos. ¿ Cómo podría aceptarse, cómo podría explicarse, que hubiera antisemitismo en la Argentina? En la Argentina no debe haber más que una sola clase de hombres: hombres que trabajen por el bien nacional, sin distinciones. Son buenos argentinos, cualquiera sea su procedencia, su raza o su religión, si diariamente laboran por la grandeza de la Nación, y son malos argentinos, por mucho que hablen o griten, si no ponen todos los días una piedra para construir el edificio de la felicidad y la grandeza de nuestra Nación. Eso es lo único que la Argentina debe diferenciar entre los hombres: los que construyen y los que no construyen: los que hacen bien al país y los que no lo hacen. Por esa razón en esta tierra libérrima, mientras yo sea Presidente de la República, nadie perseguirá a nadie.

DERECHOS Y GARANTÍAS INDIVIDUALES -11 septiembre 1948. la Argentina se encuentra entre las naciones que han advertido la necesidad de la transformación, especialmente en los aspectos sociales y económicos. Los derechos y las garantías individuales que tienen fuerte vinculación con las ideas de la Revolución Francesa, han de subsistir en cuanto afirman la dignidad humana y la libertad de los hombres. El principio no se modifica por el hecho de que la libertad de cada uno tenga que ser limitada por la libertad de los demás, ni tampoco porque se acentúe la necesidad de defender el interés colectivo por encima del interés privado. Así por ejemplo, la libertad correlativa al derecho de propiedad se ha de entender restringida por el concepto de su función social.

EL MUNDO DEL FUTURO - 5 octubre 1948. El mundo del futuro será sólo de los que posean las virtudes que Dios inspiró como norte de la vida de los hombres. La República Argentina es producto de la colonización y conquista hispánica, que trajo hermanadas a nuestra tierra, en una sola voluntad, la Cruz y la espalda. Y en los momentos actuales parece que vuelve a formarse ese extraordinario conjunto de fuerzas espirituales y de poder que representa los dos más grandes atributos de la humanidad: el Evangelio y la espalda.

DOCTRINA CRISTIANA - 5 octubre 1948. El imperialismo ruso defiende el comunismo, vale decir, la explotación del hombre por el Estado. El otro grupo defiende el capitalismo, vale decir, la explotación del hombre por otro hombre: no creo que para a humanidad ninguno de los dos sistemas puede subsistir en el porvenir. Es necesario ir a otro sistema, donde no exista la explotación del hombre, donde seamos todos colaboradores de una obra común para la felicidad común, vale decir, la doctrina esencialmente cristiana, sin la cual el mundo no encontró solución, ni la encontrará tampoco en el futuro, porque no creo que para solucionar las miserias el mejor medio sea la guerra, que produce una miseria mayor. No creo tampoco que para solucionar los problemas que el mundo tiene puedan aferrarse a soluciones que han fracasado en los hechos, porque el capitalismo ha fracasado y el comunismo también. Son sistemas sobrepasados por los hechos, están luchando por una cosa que el mundo en el futuro no podrá adoptar. A esta posición es la que se ha llamado en este país la "tercera posición" o sea el justicialismo.

LA LIBERTAD - 11 octubre 1948. La cuestión substantiva que debemos plantearnos es la de la libertad. Pero no ciertamente esa libertad ficticia con la que los agitadores engañan frecuentemente a la humanidad, si no la gran libertad que es, ante todo, autodeterminación ante la responsabilidad. La libertad nonos permite hacer en todo momento lo que deseamos, sino que nos permite elegir entre las diversas posibilidades que el hombre puede elegir entre varias. Pero si al hombre se le cierran todos los caminos excepto una, si se le convence de que no existe más que una manera de sentir, de pensar y de obrar, ese hombre deja fatalmente e ser libre; es simplemente el instrumento mecánico de una doctrina superior, de una fuerza absoluta. Es la espada de una intransigencia sólo comparable a los peores absolutismos de la Historia.

PROPAGANDA TENDENCIOSA - 11 octubre 1948. Sin libertad, no hay, no puede haber verdadera expresión de la inteligencia humana, como no habrá arte en la agonía de las fuerzas naturales de la inspiración. ¿De qué libertad puede gozar el pensamiento encarcelado por las noticias de la propaganda tendenciosa? Esa propaganda avanza todos los días, como una inmensa muralla que nos oculta la verdad; nos dejan en libertad física, pero nos aprisionan dentro de la muralla de la propaganda, que dice cuanto conviene a sus intereses, pero no a los intereses públicos.

LA VERDAD Y LA LIBERTAD - 11 octubre 1948. No olvidemos que así como el cuerpo es materialmente sólo alimento, la personalidad, el espíritu, la mente humana no son más que idea, conocimiento transformador. La libertad no se configura plenamente sino en la verdad y la verdad es una sola y universal. El momento es difícil y nadie escapa al rigor de su incidencia. Abundan, por fortuna, los hombres y los pueblos que se han impuesto como ideal fundamental la defensa de ese ideal de libertad. La experiencia ha enriquecido su concepto al dictarnos que ésta no se produce donde falta una certera conciencia de la responsabilidad. La novela, el teatro, el cine son las modernas academias donde los pueblos aprenden a pensar, a sentir, a crearse su ideal íntimo, a representarse su vida ideal y a situarse ante la realidad del mundo circundante.

El espectáculo moral eleva su espíritu, del mismo modo que lo envelice y lo mancha la visión de toda deshonestidad. De una escena afortunada, de unas palabras rápidamente pronunciadas, depende a veces la estructuración moral de muchos seres, cuya formación intelectual no es capaz de resistir a los efectismos momentáneos del arte. He aquí el concepto de responsabilidad que va aparejado al de libertad, concepto que ciertamente no se refiere sólo a la moral, porque abarca la ética, la formación del padre, del ciudadano, del hombre que respeta la ley y tiene un alto sentido de la convivencia. Es difícil atenerse en todo momento, sobre todo cuando el torbellino de la inspiración invade al creador, a las máximas sociales y éticas y a la solución del más pedagógico de los recursos. Pero no hay duda de que un más elevado concepto de la responsabilidad impide siempre el extravío. Hoy, cuando la libertad se ve amenazada, cuando son muchos los pueblos que sufren violencia, cuando todo parece confabulado para retener y apagar la fecunda llama del genio es, precisamente, cuando con más interés debe el mundo formularse el problema de la libertad y la responsabilidad y cuando con más ardor deben los intelectuales consagrar su existencia y obra al triunfo de la dignidad humana. Intentarán dividir el pensamiento en dogmas para luego avasallar el de los que restan auténticamente libres, pero nada podrán si éstos, plenamente conscientes de su elevada misión, se mantienen infatigables en la brecha.

LA LIBERTAD INDIVIDUAL - 25 octubre 1948. En un sistema tal como el preconizado por las constituciones del siglo pasado, la libertad individual ha establecido el verdadero desequilibrio que existe entre los hombres que poseen poder o influencias y los hombres que están desposeídos de todo poder y de toda influencia. Y la ley les decía: "Ustedes son iguales". ¿ Y yo me voy a conformar con que la ley les diga que son iguales, mientras estoy viendo todos los días que no puede haber una desigualdad mayor entre ese potentado que compra la ley, que compra al juez, que compra al abogado y el otro pobre diablo que no puede ni siquiera comprar para comer. ¡Ah! ¡Pero los tienen libertad! Uno tiene libertad para explotarlo al otro y al otro le queda una sola libertad: la de morirse de hambre!

LUCHAS EN CONJUNTO - 13 noviembre 1948. Yo estoy luchando por cambiar en nuestro país el espíritu individualista, porque creo que es un complejo de inferioridad. Una de las verdades más grandes del hombre moderno es renunciar a su yo, para compartir ese yo con lo demás; y esa escuela es la que nos llevará al triunfo. Nuestra raza latina de profundo y amplio genio, ha pasado al segundo orden dentro de la humanidad porque no ha sabido formarse en equipos y luchar en conjunto. Otros pueblos, quizás con menor inteligencia que la del nuestro, trabajando por equipos nos han superado. Esa es la realidad y la verdad. Si a nuestro pueblo le hacemos cambiar el sentido individualista para que trabaje por equipos, superaremos ese espíritu de inferioridad.

LOS HOMBRES DEL 49 - 1º mayo 1949. Otros hombres y otros tiempos, influidos por nuevas ideas y nuevas formas de vida, verán la necesidad de modificar las disposiciones de la nueva Constitución, de ajustar nuevamente sus preceptos, de perfilar contornos que ya resulten borrosos o desvaídos. Sería injusto pretender que nuestra obra fuere imperecedera, pero la buena fe con que han actuado cuantos han intervenido en las reformas actuales nos permite esperar que, cuando nuevas reformas sean necesarias, los hombres el 49 merezcan el mismo respeto y reverencia que nosotros hemos sentido y proclamado por los hombres del 53.


REFORMA CONSTITUCIONAL - 1º mayo 1949. La constitución de 1853, pese a su bondad intrínseca relacionada con la época de su promulgación, estaba anticuada en muchos extremos y entorpecía las actividades nacionales, por ello requería urgentes modificaciones. Si en proclamar su reforma existiese alguna responsabilidad, la recabo totalmente para mi y no quiero compartirla ni siquiera con aquellos que desde hace muchos años venían afirmando lo mismo y que ahora, por pasión política, quieren hacer ver que el que toca un punto o una coma de ella significa un atentado a nuestra tradición y a nuestros próceres. Y como la modificación de cualquier texto constitucional representa un hecho histórico, la responsabilidad aludida la recabo tanto ante el juicio de mis contemporáneos como ante el juicio de la Historia.

NECESIDAD DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL - 1º mayo 1949. Es inútil el empeño de sostener que la Constitución de 1853 no ha sido obstáculo para el desarrollo de la Argentina. El argumento es capcioso por múltiples consideraciones, dos de ellas fundamentales: que la evolución de la Argentina, como la de todo el mundo, se ha verificado desde mediados del siglo pasado hasta la segunda década del presente dentro de una misma tendencia u orientación política y económica, mientras que en los últimos treinta años las cuestiones sociales adquieren importancia capital y llevan al mundo a una completa transformación: que cualquier texto legal es bueno para cualquier eventualidad siempre que se esté dispuesto a desconocerlo o a vulnerarlo con apariencias legales cuando lo exijan imperativos de la realidad.

En este segundo aspecto radican dos posiciones distintas en el modo de considerar la función pública. Para unos la esencia de a ley no tiene mayor importancia porque lo interesante es arbitrar los modos (cubriendo siempre las formas externas) de aplicarla en provecho propio y en perjuicio ajeno. Es indiferente que la ley electoral sea buena o mala, porque para quienes adoptan la posición que podríamos llamar "formalista" será el fraude, encubierto si se puede y descarado si no se puede, la norma verdaderamente rectora del sufragio. De nada sirve una legislación social de apariencias protectoras de los obreros si luego se dispone de los organismos de aplicación suficiente para desconocer o para limpiar los derechos de los trabajadores.

Por eso cuando nuestros opositores afirman que la Constitución anterior era lo bastante dúctil como para permitir el desenvolvimiento social del país, dicen una verdad desde su punto de vista, porque no era obstáculo a la evolución siempre que se dirigiese en un sentido determinado, vale decir, siempre que se mantuviese dentro de los conceptos predominantes en el siglo pasado en materia política, económica y social.


RESPETO DE LA LIBERTAD INDIVIDUAL - 1º mayo 1949. El espeto a la libertad individual no puede ser, en una concepción moderna, un derecho ilimitado, no ya porque ese derecho se ha de armonizar con el de lo demás sino porque en ningún caso se ha utilizar como elemento de lucha contra la esencia misma de la libertad. Únicamente al amparo de un inconsciente liberalismo incontrolado se ha hecho posible la propaganda de regímenes de despotismo que han acabado por la implantación, en naciones de tipo democrático, e sistemas de tiranía de izquierda o de derecha. A quienes tal posibilidad no les inquiete y no vean la precisión de precaverse contra ella será porque en el fondo la desean y añoran una dictadura capitalista o una dictadura proletaria, según sea la posición que ocupen dentro de la organización social.

VOZ ARGENTINA - 11 abril 1949. La argentina se ha colocado en el camino del mundo. La Argentina esgrimirá ahora su verdad permanente. La argentina dirá su diaria inquietud, su resolución vital, su aporte metódico al progreso general de los pueblos. Esta voz que lanzamos hacia el horizonte es la voz de una nación que puede dejarse escuchar y quiere dejarse escuchar apelando al fondo insobornable de eficiencia que hay en la verdad. Esta voz argentina llegará al extranjero, sin retaceos ni matices burdos. Esta voz llegará con un acento legítimo, directo, hablando a los demás como habla consigo mismo, leal pero implacable, porque la buena fe de las causas se conoce por el cuño de las obstinaciones. Y nuestra obstinación es la obstinación natural del hombre que sabe donde está su camino y se resuelve a seguirlo, desechando la tergiversación, la mentira encubierta de grandilocuencias. Nuestra voz es voz de fe en el destino futuro del hombre, concebido como criatura con derecho a inalienables prerrogativas. La de trabajar y disponer del fruto de su trabajo. La de prever y la de precaverse. La de advertir y la de comunicar periódicamente su vital experiencia humana. Estamos haciendo una fragua de nuevos hombres y esta voz argentina tendrá cada día su optimismo de creación, su gozo de ensayo, su realismo, su sinceridad.

UNIVERSIDAD Y LIBERTAD - 9 abril 1949. He dicho en una oportunidad, y quiero repetirlo hoy delante de los muchachos de esta Universidad, que la Historia de la humanidad es el texto de cuando ha sufrido la libertad en el mundo, vale decir, que es el texto de la tragedia de la libertad del hombre y de los pueblos durante los siglos que ha vivido la humanidad. Si esa libertad ha de tener su bandera levantada para que no sea abatida jamás, debe tenerla en la Universidad Argentina. Es ahí donde debe estar el fuego sagrado de la lucha por la libertad del hombre por la libertad de la Patria. Si en la Universidad Argentina no estuviese ardiente fogosa esa llaga, es probable que el destino nos anunciara la caducidad de nuestra Patria. Mientras haya universidades que levanten esa bandera de libertad y que estén decididas a superarse a sí mismas para que ellas se prolonguen en el tiempo, nuestra Nación será libre y será grande.

PERFECTIBILIDAD CONSTITUCIONAL - 19 mayo 1948. La reforma de la Constitución Nacional es una necesidad impuesta por la época y por las necesidades de una mayor perfectibilidad orgánico-institucional. Por grande que fuera el sentido de previsión de nuestros constituyentes, el mundo ha evolucionado de una manera tal que cuanto se estableciera hace un siglo ha debido ser influido por la fuerza de nuevos y decisivos acontecimientos.
La evolución es para los pueblos un agente de rejuvenecimiento indispensable y permanente y si bien la estabilidad constitucional debe imponer un espíritu de prudencia ante toda reforma es menester también, a favor de la perfectibilidad constitucional, no aferrarse o excederse en el mantenimiento de prescripciones arcaicas o inconducentes, por haber sido sobrepasadas por el tiempo y por los hechos , al solo efecto de mantener un respeto y una prudencia que pueden ser perjudiciales para el pueblo y para la República.

NUEVOS CONCEPTOS - 27 enero 1949. La evolución e los pueblos y el simple transcurso cambian y desnaturalizan el sentido de a Legislación dictada para los hombres de una época determinada. Cerrar el paso a nuevos conceptos, nuevas ideas, nuevas formas de vida equivale a condenar a la humanidad a la ruina o al estancamiento. Al pueblo no pueden cerrársele los caminos de la reforma gradual de sus leyes: no puede impedírsele que exteriorice su modo de pensar y de sentir y los incorpore a los cuerpos fundamentales de su legislación.

DEFENSA DE LA LIBERTAD - 27 enero 1949. O hubiéramos reparado en nada si para devolver su verdadera vida al pueblo argentino hubiera sido preciso transformar radicalmente la estructura del Estado; pero, por fortuna, los próceres que nos dieron honor, patria y bandera y los que más tarde estructuraron los basamentos jurídicos e nuestras instituciones, marcaron la senda que indefectiblemente debe seguirse para interpretar el sentimiento argentino y conducirlo con paso firme hacia sus grandes destinos. Esta senda no es otra que la libertad individual, base de la soberanía; pero ha de cuidarse que el abuso e la libertad individual no lesione la libertad de otros y que la soberanía no se limite a lo político sino que se extienda a lo económico o, más claramente dicho, que para ser libres y soberanos no debemos respetar la libertad de quienes la usan para hacernos esclavos o siervos.
Por el instinto de conservación individual y colectivo, por el sagrado deber de defender al ciudadano y a la Patria no debemos quedar indefensos ante cualquiera que, alardeando de su derecho a la libertad, quiera atentar contra nuestras libertades. Quien tal pretendiera tendrá que chocar con la muralla que le opondrán todos los corazones argentinos.

MENSAJE A LA POSTERIDAD - 27 enero 1949. Con las reformas proyectadas por el Partido Peronista, la Constitución adquiere la consistencia de que hoy está necesitada. Hemos rasgado el viejo papelerío declamatorio que el siglo pasado nos trasmitió; con sobriedad espartana escribimos nuestro corto mensaje a la posteridad, reflejo de la época que vivimos y consecuencia lógica de las derivaciones que habían experimentado los términos usados en 1853.
El progreso social y económico y las regresiones políticas que el mundo ha registrado en los últimos cien años han creado necesidades ineludibles: no atenderlas, proveyendo a lo que corresponda, equivale a derogar los términos en que fue concebida por sus autores.

VALOR DE LOS PRINCIPIOS - 27 enero 1949. Hay que tener el valor de reconocer cuándo un principio aceptado como inmutable pierde su actualidad. Aunque se apoye en la tradición, en el derecho o en la ciencia, debe declararse caduco tan pronto lo reclame la conciencia del pueblo. Mantener un principio que ha perdido su virtualidad, equivale a sostener una ficción.

EL PUEBLO ARGENTINO - 11 enero 1949. Pueblo Argentino, lleno de sinceridad y de patriotismo, desprendido, sin ambiciones, que solamente está luchando por hacer la grandeza de nuestra tierra; pueblo argentino que nos ha demostrado su lealtad y su grandeza: pueblo argentino que ha demostrado, a lo largo de la Historia, que cuando no se lo engaña él no traiciona jamás a sus conductores; pueblo argentino, finalmente, que llega hasta los umbrales de esta reforma de la Constitución y entrega a sus representantes la autorización para modificar, seguro de que sabrán interpretarlo y cumplir sus deseos.

LIBERTAD, JUSTICIA Y SOLIDARIDAD - 11 enero 1949. Yo creo que la antigua fórmula de la libertad, igualdad y fraternidad, en nuestros días tiene que ser cambiada por la de libertad, justicia y solidaridad, de modo de poner al día el concepto de esa libertad, conjugada al impulso de otros sentimientos que el egoísmo y el individualismo.
Esa libertad, conjugada así, puede ser efectiva. De otra manera es un engaño y los pueblos engañados reaccionan tarde pero violentamente. Lo que queremos evitar a la República es que se vea frente a esa reacción tardía pero violenta, porque la destrucción de valores no es lo que aconsejamos para la República.

REFORMA ECONÓMICA, POLÍTICA Y SOCIAL - 11 enero 1949. Se impone una reforma política, una reforma económica y una reforma social que venimos sosteniendo desde hace mucho tiempo y que es lo que el pueblo argentino ha aceptado como su propio programa de acción. Por ello las masas populares argentinas se han volcado al peronismo y lo han votado en proporción inigualada en toda la historia política de la Nación. No se debe a hombres; no se debe a nada. Simplemente se debe a que lo que hemos interpretado fielmente, a que hemos sabido poner en acción esa interpretación popular y a que hemos sabido realizar una obra que el pueblo anhela, con la cual él está conforme.

LA CONSTITUCIÓN DEL 53 - 11 enero 1949. La virtud más extraordinaria que tiene la Constitución de la Nación Argentina del año 1853 estriba, casualmente, en la suprema síntesis que ha realizado para dar el fundamento constitucional en tan escaso número de artículos, que expresan en forma completa todo lo que una constitución debe contener. Yo he querido respetar esa síntesis porque, evidentemente, la Constitución de 1853 fue hecha por hombres extraordinariamente inteligentes. Comparándola con muchas otras instituciones ampulosas, detalladas, prescriptivas y reglamentarias, que desvirtúan el concepto de lo que debe ser una constitución, afirmo que esta constitución Argentina ha sido realizada por hombres que han dejado patente el sello de su inteligencia en esta síntesis maravillosa de ciento diez artículos que cuánto más se analiza aparece más grande y más perfecta. Yo he querido respetar esa síntesis y quiero rendir culto a la inteligencia de esos hombres que supieron llegar a ella para dar una idea general de fondo en las concepciones constitucionales argentinas, que pudieran ser interpretadas y reglamentadas por la legislación a cargo del Congreso de la Nación. Sería un crimen destruir esa idea de inteligencia de nuestra Constitución y por esa razón no solamente hemos respetado su texto sino que, en los agregados y nuevas prescripciones constitucionales, nos hemos ceñido a la misma síntesis que hicieron los constituyentes del año 1853, porque no queremos que en el futuro se nos juzgue como hombres que no hemos sabido ponernos a la altura de la capacidad de aquellos que realizaron esta obra maestra del derecho constitucional.

ASEGURAR LA IGUALDAD - 11 enero 1949. Se había sostenido hasta ahora que todos los argentinos eran iguales ante la ley y se creyó asegurar esa igualdad dando a cada uno la libertad de proceder por su libertad y contra la libertad de los demás en nombre de una igualdad que desde ese momento resultaba desigualdad. Creo yo que esa igualdad frente a la ley ha de estar condicionada a las posibilidades de su realización, compensando las debilidades naturales de un sector con derechos que los pongan a cubierto contra todo avance de los otros sectores de mayor influencia o de mayor poder económico. De ello surge la necesidad de equilibrar las actuales desigualdades económicas con derechos mínimos, para que el hombre no esté sometido a abusos de otro sector más poderoso o influyente.

sábado 4 de julio de 2009

Archivo Nro 44 : Gripe A (cuadro que guardamos para el año que viene)

domingo 21 de junio de 2009

Archivo Nro 43:


Filósofos, lo que se dice filósofos, eran los de antes, como los guapos


Eduardo Dermardirossian (Desde Buenos Aires, Argentina. Especial para ARGENPRESS CULTURAL)

Alguna vez tenía que decirlo. Después de haber elogiado la duda y el disparate, después de hacer la alabanza de las malas palabras, hoy quiero hablar de los filósofos y de los filósofos. Y decir por qué prefiero a aquellos antes que a estos.

Filósofos eran los de antes. Tenían ese talante manso, esa mesura que los situaba en el justo medio de las cosas, esa sapiencia que venía de mirar adentro, muy adentro de las almas. A ellos no los amonestó Dios porque tenían licencia para explorar, para comer el fruto del árbol prohibido.

Cierta vez, el poderoso rey Darío le escribió así a Heráclito: "Tú eres el autor del tratado De la naturaleza, difícil de comprender y duro de interpretar. En algunas partes tu estilo parece tener un cierto poder de especulación sobre todo el universo y las cosas que en él suceden, que dependen de un movimiento completamente divino. Pero la mayor parte de las afirmaciones me producen dudas, de modo que incluso los más entendidos en las letras no podrían dar una recta interpretación de tu trabajo. Así, pues, el rey Darío de Histaspis quiere participar de tu instrucción directa y de la educación griega. Ven sin tardanza conmigo a palacio. Pues los griegos, duros en general como son para reconocer abiertamente a sus hombres sabios, descuidan las buenas demostraciones que ellos hacen destinadas a un oído atento a aprender. Conmigo te esperan todo tipo de privilegios y una bella y elevada conversación cada día, unida a una vida honrada según tus consejos”. Heráclito le respondió: “Cuantos hombres hay sobre la tierra se apartan de la verdad y de la justicia, y por causa de una malvada locura se dedican a la avaricia y deseo de fama. Yo, habiendo logrado el olvido de todo tipo de maldad y tratando de escapar de la saciedad que acompaña a la envidia, y también porque tengo horror del esplendor, no puedo ir al país de los persas, bastándome con unas pocas cosas buenas para mis propósitos”. Tamaño desaire no enfureció al mandamás de los persas porque venía de un filósofo; porque, en efecto, filósofos, lo que se dice filósofos, eran los de antes, como los guapos.

Heráclito había construido un sistema de pensamiento sobre la naturaleza controversial de la realidad; Darío quería comprenderlo, quería copiar su saber y por eso lo llamaba a su corte, para que le enseñara su ciencia y sapiencia. Para la nomenclatura moderna el uno es filósofo, el otro también. Para aquellos antiguos, en cambio, sólo el primero lo es.

Por eso hablo de filósofos y de filósofos. Unos, perplejos de sí mismos y absortos ante los misterios del universo, buscan y rebuscan aquí y allá, en todos lados, el haz de luz que les muestre el comienzo del camino, sólo el comienzo. Los otros, iluminados e iluminadores, pretenden haber recorrido el camino hasta el fin. Aquellos, devotos de la duda, estos, campeones de la certeza.

Y no hay que remontar la historia para encontrar filósofos de la primera clase. Ahora y aquí los verás gastando suelas o sentados a la mesa de un bar, revisando los titulares del diario de ayer o mirando en la plaza cómo corren los niños. Los verás en la platea del mundo mirando cómo los de la segunda clase ofrecen los parabienes que un día antes rescataron del basurero. Por eso, el título que has leído sólo quiere llamar tu atención, sólo eso.

La licencia para titularte filósofo está ahí, al alcance de tu mediana memoria y de tus nalgas estudiantiles. Basta que fatigues tus ojos sobre los libros para que te diplomen. Basta que sepas algunas respuestas, aun cuando ignores todas las preguntas.

Espero que no me malentiendas, lector. Todos sabemos saberes ajenos, un oficio, una ciencia, cada quien es diestro en una cosa. Pero si el carpintero no es la madera, si el albañil no es la argamasa ni el abogado es el derecho, ¿por qué el diplomado había de ser filósofo?

No es un galimatías. La madera no es la carpintería, el derecho no es la abogacía, pero el filósofo es la filosofía. O digámoslo así: la filosofía sobrevuela todos los saberes porque es un no-saber, una actitud que viene de la ignorancia y culmina en la ignorancia. Es un afán, un camino que no se puede trazar porque requiere del caminante cierta inocencia, cierta humildad de la que carece el diplomado. La filosofía es un no-saber, salvo que, como lo predicó Sócrates, el filósofo sabe que no sabe.

Por eso no encontrarás al filósofo entre los enterados. Lo encontrarás por ahí, recorriendo la vida e inquiriendo sin cesar sobre las cosas que otros tienen por sabidas. Como Platón que se resignó a la fantasmagoría de la caverna, como el obispo Berkeley que dijo que ser es ser percibido, como nuestro Borges que tomó un puñado de arena, lo dejó caer silenciosamente un poco más lejos, y dijo que estaba modificando el infinito Sahara.

Filosofar es arbitrar entre las muchas conjeturas que nos visitan. Y cuando el fuego de la caverna se apague, cuando la percepción se extinga, cuando el Sahara olvide el puñado de arena que mudó su sitio, ¿entonces qué…? preguntará el filósofo, mientras el otro, el que agasajó su sobaco con mil libros, buscará una sinrazón que disfrace su flaco entendimiento y colme la oquedad de su cabeza.

“Este tipo escribió sobre todas las cosas, este tipo fue un audaz”. Así me dijo un lector de contratapa mientras yo ojeaba un libro de enésima edición. Su autor era un inglés famoso, docto en filosofía y filósofo también, que escribió sobre los más variados asuntos. Su compromiso con la causa de la paz, su agudo pensamiento y su pluma dócil traspasaron los muros de las universidades y dieron con los lectores mundanales. Pero no pudieron eludir la amonestación post mortem de aquel ocasional ratón de librería.

Es que el filósofo es así, desdeña la especialidad para arrellanarse en el regazo de la totalidad, para indagar sobre la política, sobre las matemáticas, sobre el fin y el sinfín de las cosas. Y al cabo de mucho peregrinar y explorar te dice que no sabe. Él es el único humano que, aun cuando no juzga, es juzgado con severidad. Arriesga su crédito a cambio de nada y, sin apostar, puede perder el pellejo a manos de los necios. Fatiga su mollera porque ese es su sino, no porque el patrón lo quiere o porque Dios lo manda. Por eso, como el inglés, escribe y habla sobre las cosas que los otros callan.

El hombre docto en filosofía, en cambio, después de revisar los libros que otros escribieron y sin levantar sus asentaderas, te habla de las causas y de los efectos, del bien y del mal y quizá también del destino que merecerás después de tu partida. Y por si no bastara, te premia o te castiga. Coleccionista de ideas que otros pensaron, te vende ciencia y saber apretujados en gruesos manuales de segunda mano. Decidor de floripondios y escribidor de lecciones, es, cuando más, un memorioso profesor capaz de explicar las ideas de otros sin un error, sin una omisión. Pero si se pretende filósofo habrá que amonestarlo por empatarle a la estupidez.

La filosofía no es un sistema cerrado porque aún no ha encendido todas las luces. Más allá del mucho afán y de los ríos de tinta que se le han dispensado, nada es lo que se ha dicho todavía y nada es lo que se dirá de ahora en más. Y ese es su gran atributo, ser un campo fértil que por mucho que se siembre y se siegue no conoce el rastrojo ni la erosión del pensamiento. Es la esfera cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna, como alguien dijo de Dios.

Por eso el filósofo puede hablarte de la política, de la muerte, de la naturaleza. Por eso lo verás escribiendo sobre tantas cosas, sobre el arte de curar los males, sobre la guerra, sobre las virtudes del gobernante. Ese mirar, entre brutal y compasivo, es propio del filósofo, no del que fue titulado en filosofía. Es un talento que adquirió a trueque de cierto renunciamiento, como el de Heráclito. O como el de Sócrates, que pagó con su vida el derecho de amonestar a los atenienses. O el de Giordano Bruno, que prefirió la hoguera a la obediencia ciega (al ser condenado le dijo a sus jueces: "Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla"). Ellos fueron inocentes para su conciencia, aunque -¡ay!- no para sus jueces, entre quienes había, precisamente, doctores de la filosofía.

Fuente: Argenpress cultural

viernes 19 de junio de 2009

Archivo Nro 42 :"Adormecidos con Valium" (19-06-09)


Publicado por Laura E


El kirchnerismo, los PRO, los sueños, la Apocalipsis y otros, dentro de nuestra sagrada televisión.

A partir de la sensibilidad política que emerge con la llegada a la televisión de “Gran Cuñado”, se pone de manifiesto la susceptibilidad de algunos dirigentes, tanto del oficialismo como de la oposición, que sienten que su imagen se ve afectada por la caricaturización de su persona. No barajan, ni siquiera, la máxima obviedad del sentido común.

Que la sociedad, lo que observa, no es más que la exacerbación del propio ridículo dado por la incapacidad que hace que ellos, se diluyan en sí mismos. Que “Gran Cuñado” no sería posible si la comicidad no comenzase desde arriba. Entonces, los medios astutos se valen de eso porque el vacío que hoy caracteriza a la política es funcional a la televisión. Una relación directamente proporcional.

Desde la distancia programada que la Presidente pone, hasta el amiguismo cool del grupo PRO, los políticos se presentan ante el electorado con fisuras que parten, indudablemente, de la precariedad conceptual. Del desconocimiento sobre los temas más urgentes que solo son tocados con una cadena de palabras sueltas grabadas en un chip de almacenamiento menor.

“Gran Cuñado”, según Elisa Carrió, muestra la mediocridad de la sociedad. En realidad, el segmento que ocupa la mayor parte de “Show Match”, representa la decadencia de los políticos argentinos que pueden ser imitados desde sus absurdos. Ellos les dan letra desde las típicas falencias que se revelan en la imposibilidad de transmitir ideas, de ejemplificar los planes y persistir, compulsivamente, con el pasado de la década del ’90.

Fueron todos, menos ellos. Ni los que están, ni los que desean escalar.

Se presentan, en los medios, como si no hubiesen sido parte. Como si la realidad político social los hubiese tomado por asalto. Sorprendido mientras esperaban un cambio.

Desde el kirchnerismo se habla de la profundización del modelo mientras que desde la UNION PRO se enfatiza en un cambio que recién empieza. Y mientras el gobierno profundiza la debacle, UNION PRO se embarca en un cambio que tiene que ver con: “Haciendo Buenos Aires”. La obsesión de las plazas y la ampliación de las veredas, tal vez, para que Macri, cumpla el sueño de que la gente pueda volver a tomar mate en la puerta de su casa. Aunque de seguir con la extensión, conseguirá hacer una gran mateada. Porque ellos, tienen un Plan.

De Narváez tiene un plan. El detalle, es que el electorado no sabe cuál es.

Por otro lado tenemos a Rodríguez Saá que ha sido ignorado, como político, desde la producción de Marcelo Tinelli. Rodríguez Saá, el oculto cholulo de la política, promociona su espacio integrado por personas que tienen capacidad para soñar.

Quienes lo integran apuestan al gran desafío onírico. Entienden, desde un imaginario limitado pero creativo, que el mundo de los sueños es el lugar para gobernar. Y el Wi-FI puntano es la máxima expresión para vender una Provincia. Provincia que Alberto, aún, no ha podido trascender.

Los niños no son niños sino nativos digitales. Parece, que dentro de San Luis, también hay un idioma creado pero siempre atravesado por la emoción y la tendencia naif. Exaltar la sensibilidad e impulsar a los jóvenes para que trabajen en la construcción de un nuevo país en el que vuelva el peronismo. El peronismo de verdad encarnado en quien se considera el último peronista de la historia. Alberto Rodríguez Saá. Un hombre que cuando habla, en lugar de hundirnos en la utopía de los sueños, nos sumerge en una voraz pesadilla que termina, cuando llega el remanso de su tan esperado silencio.

Por su parte y retomando la figura de Carrió, nos encontramos con la paradoja de que ella trata de mediocre a la sociedad que busca captar. Contradictorio, aunque también meritorio iniciar una cruzada para desmediocrizar a la sociedad argentina que consume un formato que va en caída libre como consecuencia, también, de la caída de la política misma.

La mujer que ha logrado devastar las teorías de Hannah Arendt, se ubica por encima de todos. Ella es la mejor pero siempre le faltan diez centavos para llegar. Se envuelve en su alter ego apocalíptico con su imagen e irreverente retórica acusadora.

Prefiere perder las elecciones como le dijo a Alfredo Leuco -que allá lejos y hace tiempo perdió en un concurso de preguntas y respuestas con el modelo subestimado Iván De Pineda- antes que estar dentro de la casa ficticia de “Gran Cuñado”.

Respiró cuando eliminaron a su personaje. Y su razonamiento más mediato fue el alivio narcisista. No ahondó. No pensó que su eliminación de la casa, entre otras cosas, tiene que ver con que así como no aportaba nada dentro del programa mismo, tampoco lo hace en el campo político.

Denunciar no es hacer política.

Luego nos encontramos con el personaje que emerge del conflicto Gobierno/Campo. Alfredo D’Angeli. Con una notoria adicción a las cámaras, él disfruta formar parte del programa de Marcelo Hugo. De haber podido, hasta una vaca hubiese llevado al piso cuando fue invitado.

Se le da una identidad. Protagonismo. Como al “odioso” Luís D’Elía.

Todos ellos, las personas y los personajes, se dedican a recriminar.

A reavivar, por ejemplo, el conflicto del campo. Porque ahora, todos son campo. Incluso, hasta los que ni siquiera tienen una maceta en el balcón. Como la Presidente que se cree una experta agropecuaria y trata de yuyo a la soja.

Todos contra todos pero con un plan.

Como el impresentable de Heller que para resolver el problema de la inseguridad elaboró un plan que consiste en mandar a trabajar a los vecinos para indicarle a la policía en dónde están los ladrones. Como el título de uno de los CD de Shakira.

Así son ellos. Nuestros políticos y personajes. Los que quieren estar dentro de la casa, los que no están y los que “matarían” por entrar. Lo cierto es, que todos ellos, ni siquiera son capaces de utilizar la masividad de la televisión para transmitir las propuestas de campaña.

Adormecidos, parecen que hubiesen sido "fumigados con Valium".

domingo 7 de junio de 2009

Archivo Nro 41: El conflicto agropecuario en Argentina y sus consecuencias


El agro pampeano: sustento económico y social del actual conflicto en la Argentina

Eduardo M. Basualdo*

* Investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y del Área de Economía y Tecnología de la Flacso. El autor agradece los valiosos comentarios y aportes de Enrique Arceo y Nicolás Arceo. Argentina.

Correo-e: basu@flacso.org.ar

Resumen

Este trabajo intenta esclarecer los factores estructurales y las alianzas sociales presentes en el conflicto entre el Gobierno argentino y las organizaciones del agro pampeano, a raíz del nuevo régimen de retenciones a las exportaciones de granos puesto en marcha en marzo de 2007 y derogado durante el presente año. Por un lado, las transformaciones tecnológicas y productivas (especialmente la conjugación de la soja transgénica y la siembra directa) y la privatización de los servicios públicos, que exacerbaron las economías de escala en el agro pampeano. Por otra parte, el predominio de los grandes terratenientes y la expansión del arrendamiento entre los pequeños y medianos propietarios. La combinación de ambos procesos dio como resultado alianzas sectoriales inéditas en un contexto de elevados precios de los granos en el mercado internacional.

Palabras clave: Sector agropecuario / Terratenientes / Economías de escala

Abstract

This paper aims to elucidate the structural factors and social alliances in the conflict between the Argentinean government and the organizations of the pampean farmers in the wake of the new export taxes on grains, a policy put into effect in March 2007 and canceled this year. On the one hand, the technological and productive changes (especially the convergence of transgenic soybeans and direct sowing), that exacerbate the economies of scale in the pampean agricultural sector. On the other hand, the predominance of big landowners and the increase of leasing amid small and medium landholders. The combination of both processes resulted in brand new alliances in a context of high grain prices in the international markets.

Key words: Agricultural sector / Big landowners / Economies of scale

RECIBIDO: JULIO 2008

ACEPTADO: AGOSTO 2008

Introducción

Durante los últimos meses se desplegó en la Argentina un prolongado conflicto entre el agro pampeano y el actual Gobierno, elegido en octubre de 2007, a raíz del régimen de retenciones móviles1 instaurado en marzo de 2008 y anulado recientemente tras su rechazo en el Senado de la nación.

Se trata de un enfrentamiento inédito, tanto por su duración como por la cohesión alcanzada por todas las organizaciones representativas del agro pampeano y los métodos utilizados durante su desarrollo (cortes masivos de rutas, desabastecimiento de alimentos a los centros urbanos, alianzas con los transportistas, cacerolazos, etc.). No obstante, lo más peculiar de esta confrontación es que se desarrolla en una etapa en que todos los productores, sean pequeños, medianos o grandes, obtienen una elevada rentabilidad originada tanto en la mayor devaluación del tipo de cambio real en la historia argentina llevada a cabo en 2002, como en el notable incremento de los precios internacionales a principios de 2008. Ambos factores impulsaron un incremento acentuado de la rentabilidad sectorial aun con la aplicación de este nuevo sistema de retenciones móviles. De acuerdo con las estimaciones disponibles, la rentabilidad por hectárea de soja con posterioridad a la vigencia del nuevo régimen alcanzó, en pesos constantes de 2007, a 1.223$ por hectárea, mientras que el promedio de 2007, medido en la misma forma y para idéntico cultivo, había sido de 846$ por hectárea. Es decir, que a pesar de la aplicación de las nuevas retenciones, el ingreso por hectárea de los productores se incrementó en un 45 por ciento.2

En general, los análisis realizados durante el desarrollo de este conmocionante conflicto se han movido en el terreno político o han destacado el significado económico de las retenciones, pero cuando se abordaron las problemáticas más estructurales o referentes al comportamiento del agro pampeano, los diagnósticos discreparon fuertemente y, salvo excepciones,3 no estuvieron respaldados por evidencias empíricas.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, en este trabajo se intenta indagar las continuidades y transformaciones más relevantes del agro pampeano durante las últimas décadas para identificar los factores que, con las múltiples mediaciones del caso, parecen impulsar este inusual veto de los distintos tipos de productores a la política gubernamental. Constituye una crucial instancia analítica porque se trata de un conflicto irresuelto, ya que en el año 2001 se agotó el patrón de acumulación de capital basado en la valorización financiera, puesto en marcha por la dictadura militar en 1976,4 y se inició una fase de transición donde se están desplegando nuevas alianzas y contradicciones sociales que responden en última instancia a importantes modificaciones estructurales que se originaron en décadas anteriores y persisten en la actualidad.

En la primera parte de este trabajo se realiza un somero recuento de la evolución de la producción sectorial, las vías de incorporación de nueva tecnología y las formas de trabajo durante las últimas décadas, para luego identificar el sujeto social que encabezó ese proceso, con especial referencia a la incidencia actual de los pools de siembra, los fondos de inversión agrícola y los fideicomisos, los cuales han sido señalados en repetidas ocasiones como una forma de producción controlada por agentes económicos extrasectoriales, causantes de desequilibrios en el funcionamiento productivo y social del agro pampeano.

Evolución sectorial durante las últimas décadas

La ruptura del ciclo ganadero a partir de la dictadura militar

La interrupción de la sustitución de importaciones por parte de la dictadura militar que se inició en 1976 dio lugar a la fase de liquidación de ganado vacuno más prolongada y profunda de la historia argentina, al menos desde que hay estadísticas sobre faena y stock ganadero. Sobre la base de la información oficial, se constata una inédita reducción del stock entre 1977 y 1988: de 61,1 millones de cabezas a sólo 47,1 millones en el último de los años mencionados. Si bien en el primer quinquenio de los años noventa el stock volvió a incrementarse, siempre se mantuvo claramente por debajo de los registros alcanzados en los años setenta, ya que en 1994 llegó a 53,2 millones de cabezas.

Parece poco discutible que la declinación de la producción ganadera estuvo asociada tanto a las transformaciones que se produjeron en la economía local como a las modificaciones acontecidas durante esos años en los mercados externos. En el plano local, la agricultura pampeana registró profundas modificaciones tecnológicas y productivas que dieron lugar a un aumento en su rentabilidad con respecto a la ganadería, a través de una reducción de los costos de producción por unidad de producto. El cambio tecnológico en los insumos demandados por la producción agrícola (herbicidas, fertilizantes, semillas híbridas, etc.) produjo un notorio abaratamiento de los mismos, la combinación de la producción de trigo-soja en un mismo ciclo de producción impulsó un aumento de la producción, y al mismo tiempo se arraigó una nueva forma de trabajo que permite un uso más intensivo de los bienes de capital: los contratistas (empresas con maquinarias y equipos agrícolas que se dedican a realizar la siembra o cosecha a cambio de un porcentaje sobre la producción obtenida o de un pago en efectivo).

Por otra parte, el cierre paulatino de los mercados de exportación de carne vacuna a mediados de los años setenta provocó una reducción significativa en el volumen exportado, quedando la producción ganadera supeditada al comportamiento de la declinante demanda doméstica. Asimismo, tras la abrupta contracción que sufrieron los precios agrícolas como resultado de la crisis del petróleo, se asistió a una recuperación en los precios de los mismos en el mercado mundial, proceso que fue reforzado por la acentuada reducción de las retenciones a las exportaciones que aplicó la dictadura militar.

De acuerdo al modus operandi tradicional del agro pampeano, cuando disminuye el stock de animales vacunos se incrementa el área ocupada por la producción agrícola, sobre la base de las tierras que son aptas para ambos tipos de producciones y que quedaron libres de ganado. Sin embargo, este comportamiento tan central en la producción agropecuaria no se cumplió, ya que mientras estaba en marcha la mayor liquidación de cabezas de la historia argentina, el área sembrada real durante diecisiete años nunca alcanzó la superficie trabajada en la campaña 1976/1977 (v. gráfico 1). Cabe señalar que la superficie sembrada consignada fue la que realmente se utilizó en cada uno de los años que abarca el período considerado (eliminando la duplicación de la producción de trigo-soja en el mismo ciclo), y que su reducción se registra a pesar de que ella comprende las nuevas tierras que se incorporaron con fines agrícolas durante esos años y que, por cierto, fueron cuantiosas.

En consecuencia, las pruebas disponibles indican de una manera contundente que durante el período analizado se expresaron alteraciones de tal magnitud en la producción agropecuaria pampeana que permiten aseverar que se diluyó el funcionamiento típico del mismo basado en el ciclo ganadero. Sin embargo, esta disolución no estuvo relacionada, en esa época, con una especialización sectorial en la producción de granos, ya que la superficie sembrada disminuyó en forma ostensible a lo largo de todo el lapso. En realidad se trató de un prolongado período en que el sector agropecuario pampeano expulsó recursos hacia el resto de la economía (el valor de la liquidación ganadera) e incluso dejó una ingente superficie de tierra sin utilizar con fines productivos, lo cual indica que parte del excedente agrícola tampoco se reinvirtió en la actividad y migró fuera de ella.

La cuestión entonces radica en identificar las causas que determinaron esa modificación, y para ello es decisivo tener en cuenta que toda la teoría del ciclo ganadero supone que la alternancia entre la producción agrícola y la ganadera se define sobre la base de sus rentabilidades relativas. Desde este punto de vista, lo que están indicando las evidencias analizadas es que desde la interrupción de la sustitución de importaciones en 1976 dichas rentabilidades ya no fueron las únicas que rigieron el rumbo sectorial. De allí que el sector en su conjunto haya expulsado recursos hacia el resto de la economía de una manera tan acentuada que no sólo se registró una matanza ganadera inédita, sino que se dejó una parte considerable de la tierra agrícola sin uso productivo. En consecuencia, hay que buscar fuera de la actividad el factor desequilibrante que generó esta alteración en el comportamiento sectorial del resto de la economía, que fue, en principio, hacia donde se dirigió el excedente generado en esta actividad.

Si bien el análisis de la economía argentina en su conjunto supera largamente los alcances de este trabajo, hay una serie de elementos que permiten arribar a explicaciones plausibles y relevantes. Basta indicar, entonces, que uno de los elementos decisivos de la política económica dictatorial para reestructurar la economía argentina consistió en la aplicación de políticas monetaristas, para lo cual fue fundamental la reforma financiera implementada a mediados de 1977. Una de las consecuencias centrales de la misma fue eliminar la posibilidad de que el sector estatal se financie mediante la emisión de dinero por parte del Banco Central (BCRA), obligándolo a endeudarse con el sistema financiero. Como el sector público es el mayor tomador de crédito de la economía argentina, esta medida determinó que las elevadas tasas de interés de aquellos años fueran el precio relativo predominante de la economía argentina. Posteriormente, a partir de la transferencia de la deuda interna privada al sector público y la consiguiente desmonetización de la economía, continuó la misma situación, ya que el predominio de la tasa de interés promedio, resultante de las múltiples colaciones financieras posibles, continuó prevaleciendo como precio relativo en el conjunto de la economía nacional.

Si, como todos los indicios parecen indicar, la ganancia financiera derivada de la elevada tasa de interés superó sistemáticamente la rentabilidad de las principales producciones pampeanas (granos y carne), se tiene la explicación de los motivos que determinaron la disolución del ciclo ganadero a lo largo del período analizado. Es decir, la producción pampeana dejó de regirse por dos rentabilidades (agrícola y ganadera), para pasar a definir el destino del excedente sectorial por tres rentabilidades: la financiera, la agrícola y la ganadera.5 De esta manera, el agro pampeano se incorporó al patrón de acumulación de capital sustentado en la valorización del capital que regía la evolución de la economía argentina en su conjunto.

La expansión agrícola desde mediados de la década de los noventa

A partir de mediados de la década de los noventa comienza un inédita expansión de la producción agrícola, sustentada no solamente en un incremento de la productividad, sino también en un crecimiento de la superficie sembrada y en una alteración en la composición de la producción, ya que la soja será la que lidere esta nueva fase.

De esta manera, tal como se verifica en el gráfico 2, la producción de granos se eleva de 40 a 93 millones de toneladas entre 1994 y 2007, mientras que el área cultivada alcanza a 31 millones de hectáreas en el último año mencionado, cuando trece años antes llegaba a 20 millones de hectáreas. Al mismo tiempo, la información disponible sobre el stock ganadero indica que este sigue descendiendo, pero a un ritmo más moderado.

La convergencia de las nuevas innovaciones tecnológicas con la consolidación de las transformaciones registradas en la etapa anterior impulsó este inédito crecimiento de la producción agrícola. Indudablemente, la introducción de la soja transgénica fue un factor relevante para incrementar la producción y la productividad, debido a la aptitud de la misma para ser cultivada en zonas que hasta ese momento no eran aptas para producir granos. Por otra parte, al mismo tiempo que se consolida la presencia del «contratista», se desarrolla la maquinaria y se difunde rápidamente la siembra directa que, al no exigir la roturación de la tierra, disminuye el costo y la erosión del terreno.

Dentro de esta línea analítica, es preciso mencionar otros tres procesos que se conjugan durante esta etapa. El primero de ellos se refiere al dinamismo que adquiere, y las consecuencias que desencadena, la expansión sojera. La información disponible indica que se trata del cultivo de mayor crecimiento, tanto en términos de superficie sembrada como de producción física (v. cuadro 1). No obstante, es necesario apuntar que la mayoría de los principales cultivos registran un aumento apreciable en el área sembrada y especialmente en la producción, siendo el girasol la única excepción en ambos aspectos, aunque el resto de los cultivos (alpiste, sorgo, avena, cebada, etc.) sí exhiben una reducción significativa en ambas variables. Es decir, que el crecimiento de la soja no implica el desplazamiento masivo de los otros cultivos relevantes en el agro pampeano, sino una expansión diferencial, salvo en el caso del girasol. Estrechamente vinculado con lo anterior cabe remarcar que en todos los principales cultivos, y la misma excepción, se registra un notable crecimiento de la productividad, que en este caso es encabezado por el maíz.

El segundo proceso que se despliega durante esta etapa está relacionado con la evolución del precio internacional. Como se verifica en el mismo cuadro 1, hasta el año 2007 el precio internacional permanece estancado o desciende en todos los principales cultivos pampeanos. Por lo tanto, el incremento del valor de la producción y de las exportaciones resulta del aumento del área sembrada y de la productividad, situación que se altera drásticamente a partir de 2008, ya que durante el primer trimestre del corriente año se registran alzas inusitadas en los mismos. Es indiscutible que esta alteración fue la que motivó la vigencia de la Resolución 125 del Ministerio de Economía (retenciones móviles) y la consiguiente reacción de los productores agropecuarios.

El tercer proceso que se registra durante esta etapa alude a la evolución diferencial de los costos de acuerdo con la superficie explotada, debido a la intensificación de las economías de escala en la región pampeana.6 Al respecto, es insoslayable mencionar, por su importancia, que tanto las principales transformaciones del proceso de trabajo como las innovaciones tecnológicas y algunos de los grandes cambios estructurales de la década de los noventa –como la privatización de las empresas públicas– potencian las economías de escala, ensanchado la brecha entre la rentabilidad de los grandes productores versus la de los pequeños y medianos. Así, considerando únicamente el impacto de la privatización de las empresas públicas, se constata que la transferencia de la producción petrolera y los ferrocarriles las acentúan significativamente. Cuando Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) pasa a manos de los sectores oligopólicos privados, la nueva empresa vende el gasoil demandado por los terratenientes a lo largo del año mediante el pago en cuotas y con una bonificación significativa (alrededor del 20 por ciento), con la posibilidad de que el comprador lo retire, de acuerdo a sus necesidades, de las estaciones de servicio de su zona. En el mismo sentido, pero con características diferentes, opera la privatización del transporte ferroviario de carga, porque los operadores de este servicio les otorgan cupos a los demandantes que aseguren elevados volúmenes de carga a transportar, que son, obviamente, los exportadores y los terratenientes dentro de los productores agropecuarios.

Fracciones de la burguesía agraria que son centrales en el comportamiento del agro pampeano

Aproximación general

El estudio de la importancia diferencial que asumen las fracciones del capital agrario en la región pampeana enfrenta la dificultad de la inexistencia de información básica al respecto. No ocurre lo mismo con la provincia de Buenos Aires, que constituye el núcleo central de esa región al ser la de mayor productividad y concentrar el 41 por ciento de la superficie implantada y el 49 por ciento del stock ganadero, lo cual permite realizar una aproximación relevante a esta problemática.

Se puede asumir que durante la Convertibilidad permanece la situación imperante a fines de la década anterior, donde los propietarios explotan, directa o indirectamente, 25 millones de hectáreas (el 92 por ciento de la superficie agropecuaria provincial), ya que las violentas modificaciones que se verifican en la propiedad del capital en la economía argentina en la década de los noventa no se expresan en el sector agropecuario pampeano y específicamente en el agro bonaerense, aunque sí lo hacen con alguna intensidad en la región extrapampeana. Los estudios realizados al respecto indican que las transferencias netas de tierras vinculadas a los grandes propietarios bonaerenses son relativamente reducidas, al menos hasta mediados de la década pasada,7 debido a que la concentración de la propiedad de la tierra ya era sumamente elevada durante ese decenio.

No es sorprendente, entonces, que la superficie que controlan los grandes propietarios permanezca más o menos estable entre fines de los años ochenta y mediados de los noventa. Las evidencias empíricas sobre la concentración de la propiedad rural entre 1989 y 1996 confirman la primera suposición (cuadro 2). Los grandes propietarios siguen controlando el 32 por ciento de la superficie provincial y en su composición sólo se observan pequeñas alteraciones que dan como resultado un leve acentuamiento en la relevancia de los propietarios con mayor superficie de tierra.

Ante esta situación, tampoco puede llamar la atención que la incidencia del capital extranjero no se incremente durante el período analizado. Por cierto, la estabilidad de la participación extranjera significa que sigue siendo tan poco relevante como hasta ese momento, lo cual determina que la situación sectorial en esta materia presente un marcado contraste con lo que ocurre en otras producciones primarias que generan renta (petróleo, gas, minería en general), en las actividades financieras, en la prestación de servicios públicos, en la producción industrial, etc., donde la incidencia del capital extranjero alcanza niveles extraordinariamente elevados en términos históricos.

Sobre la base de esta primera aproximación a la propiedad, el análisis de la distribución del valor de producción generado por los grandes propietarios según las distintas formas de propiedad8 permite diferenciar, a grosso modo, la conducta adoptada por los estratos sociales que conviven dentro de la cúpula de los terratenientes bonaerenses. Al respecto, cabe recordar que la superficie adoptada tradicionalmente para delimitar los grandes propietarios rurales bonaerenses (2.500 o más hectáreas) congrega al menos dos de los estratos sociales que forman parte de la estructura social agraria bonaerense: parcialmente a los propietarios mediano-grandes, y a la mayoría de la oligarquía pampeana. En términos generales, el primero de ellos se expresa con intensidad en las personas físicas y jurídicas, que son las que tienen el promedio de hectáreas por propietario más reducido de la cúpula. Por el contrario, los grupos de sociedades captan el núcleo central de la oligarquía pampeana, convergiendo allí los integrantes más consolidados tanto de la fracción de la oligarquía diversificada (grupos económicos) como de la eminentemente agropecuaria (grupos agropecuarios insertos en múltiples actividades y especialmente las industriales).9 Finalmente, la naturaleza de las dos formas de propiedad restantes (condominios y formas mixtas) indica que allí confluyen tanto integrantes del estrato mediano-grande como de la oligarquía tradicional eminentemente agropecuaria. Todo parece indicar que, mientras en los condominios predominan los propietarios mediano-grandes, en las formas mixtas, por el contrario, los integrantes de la oligarquía agropecuaria ejercen una influencia relativa más intensa.

La composición del valor bruto de producción de los propietarios rurales bonaerenses con 2.500 o más hectáreas indica un claro predominio de los productos agrícolas sobre los ganaderos. Así, la agricultura, que representa el 26,7 por ciento de la superficie de la cúpula de los grandes propietarios, concentra el 58,9 por ciento del valor bruto de producción, mientras que la ganadería, que ocupa el 69,9 por ciento de la superficie, representa el 41,1 por ciento del valor de producción generado por los grandes propietarios en sus 8,3 millones de hectáreas. Por lo tanto, ahora en términos del valor de producción éstos son principalmente agrícolas debido a los precios relativos vigentes en el agro pampeano a mediados de los años noventa.

Analizando este fenómeno desde el punto de vista de las fracciones del capital agrario, resulta evidente que los propietarios mediano-grandes (personas físicas y jurídicas) son los más ganaderos de la cúpula, mientras que la oligarquía pampeana (grupos de sociedades) es la relativamente más agrícola. En consecuencia, la situación de la oligarquía pampeana en 1996 discrepa fuertemente de la visión que la caracterizaba como una «oligarquía vacuna», ya que, considerando el valor de producción, no solo predomina la agricultura –rasgo que comparte con el resto de los grandes propietarios–, sino que, además, es la más asentada en la producción agrícola de toda la cúpula.

Por otra parte, las mismas pruebas empíricas indican otras características disímiles entre los estratos sociales (y las formas de propiedad) que son significativas para aprehender la naturaleza de la estructura económica y social del agro pampeano. En un extremo se encuentra el estrato de propietarios mediano-grandes (personas físicas y jurídicas) que concentran relativamente más tierras (el 17,9 por ciento del total de superficie) que valor de producción (el 12,9 por ciento del total). En el otro extremo, el núcleo central de la oligarquía pampeana (grupos de sociedades) que, por el contrario, concentra menos tierra (el 42,1 por ciento del total) y significativamente más valor de producción (el 49,0 por ciento del total) porque están ubicados en las tierras más productivas de la región. La situación relativa de las formas de propiedad que se ubican entre ambos extremos responde al contenido social de las mismas. El comportamiento de los condominios, donde predominan los propietarios mediano-grandes, es similar al de las personas físicas y jurídicas, mientras que el de las formas mixtas es asimilable al de los grupos de sociedades, es decir a la oligarquía bonaerense.

Aproximación específica a los grandes propietarios y sus transformaciones recientes

El examen de los propietarios con veinte mil hectáreas o más en el distrito bonaerense permite precisar la idiosincrasia de los grandes terratenientes en la actualidad. En el cuadro 4 se constata que los 53 propietarios que cumplen esa condición controlan el 8,7 por ciento de la superficie agropecuaria provincial (2,4 millones de hectáreas, versus 27,2 millones de hectáreas totales de acuerdo al Censo Agropecuario de 1988).

Tan o más importante es que estos grandes propietarios, que también expresan las características que exhiben los que se ubican en los estratos de tamaño menores a esta extensión, continúan siendo en la actualidad las tradicionales familias propietarias de tierras que conformaban la oligarquía agropecuaria durante el modelo agroexportador y fueron fundadoras del Estado moderno en la Argentina. Obviamente, median diferencias con esa época que consisten no sólo en la extensión de la superficie que controlan, porque en reiteradas oportunidades se separan las propiedades de ramas familiares que tienen un mismo origen,10 sino también en la manera en que controlan sus propiedades. En efecto, en la actualidad las familias terratenientes controlan sus tierras mediante el grupo de sociedades, aunque ocasionalmente también recurren a una única sociedad o al condominio. El grupo de sociedades es la forma de propiedad más efectiva para reguardar la unidad de tierra y por esa razón es la más difundida no sólo en la oligarquía diversificada (grupos económicos), que no tiene otra alternativa por estar insertos en múltiples actividades económicas, sino también en aquella que es eminentemente agropecuaria (grupos agropecuarios). No obstante, cabe señalar que los grandes terratenientes bonaerenses mantienen una característica relevante, que consiste en que son una parte significativa de los grandes propietarios a nivel nacional debido a que tienen campos en múltiples provincias.

En este contexto, es ineludible mencionar que las transformaciones estructurales que se desplegaron durante la década de los noventa modificaron la conformación de los mayores terratenientes de la cúpula agropecuaria bonaerense. En los primeros años de esa década ocurrió la primer transformación estructural, que consistió en la privatización de empresas públicas, la cual trajo aparejada un notable fortalecimiento económico de los principales grupos económicos locales (la mayoría de los cuales eran, a su vez, grandes terratenientes), en tanto participaron como accionistas de los consorcios privados que a partir de ese momento pasaron a prestar los servicios públicos. Cuando hacia mediados de la década pasada culminaba el grueso de la privatización de las empresas estatales, se inició otra modificación estructural relevante que dio lugar a la «extranjerización» de la economía argentina, ya que los grupos económicos locales le vendieron al capital extranjero gran parte de sus principales empresas industriales y su participación en los consorcios que prestan servicios públicos. Esta modificación tiene una singular importancia porque los grupos económicos constituyen la fracción oligárquica que condujo al conjunto de la clase a partir de la industrialización del país, siendo un interlocutor privilegiado del Estado por su incidencia en el sector manufacturero y además en el agropecuario.

Notas acerca de la centralidad de los propietarios y los pools de siembra en la producción pampeana

Como se mencionó anteriormente, a mediados de la década de los noventa, con la conjunción de los precios internacionales y la consolidación de las nuevas tecnologías que elevan la productividad en el agro pampeano (soja transgénica y siembra directa), la rentabilidad agrícola supera la derivada de las colocaciones financieras y se inicia la etapa actual, caracterizada por una acentuada expansión de la producción. En esas circunstancias, surge una nueva forma de producción de naturaleza financiera (los pools de siembra y los fondos de inversión agrícola) porque se trata de empresas que les aseguran un rendimiento determinado a los inversores y arriendan tierras para producir. Sin embargo, su presencia fue minoritaria11 y declinó sensiblemente a partir de la crisis final de la convertibilidad que comenzó en 1998 y culminó en el 2002.

En la actualidad, durante el enfrentamiento que se despliega alrededor del régimen de retenciones móviles impulsado por el Poder Ejecutivo, las diferentes fracciones del capital agrario, e incluso por momentos el propio Gobierno, coincidieron en afirmar que los pools de siembra eran los actores centrales en la producción agrícola y generaban el desplazamiento de los pequeños y medianos productores mediante el arrendamiento de sus tierras.

Esta caracterización de la situación en el agro pampeano implica postular que el liderazgo de esta nueva forma de producción desplazó la figura del propietario como el principal protagonista productivo y que, tan importante como esto, produjo la disolución de la oligarquía pampeana o, al menos, que la misma ya no participa de las producciones sectoriales más rentables. Es indudable que esta caracterización impulsa la alianza política entre todas las fracciones del capital agrario contra un enemigo común, ajeno al sector, como es el capital financiero que se expresaría en los pools de siembra. Más aún, desde esta visión los nuevos actores serían los favorecidos por el Gobierno, al aplicarles el mismo nivel de retenciones a ellos y a los verdaderos productores, que tienen costos mucho más elevados. Sin embargo, más allá de las razones políticas, es indispensable indagar la veracidad de esos argumentos. La investigación de este aspecto tan trascendente es posible, ya que el último Censo Nacional Agropecuario se realizó en plena expansión de la producción agrícola y las primeras evidencias que provee a este respecto constan en el cuadro 5.

La primera comprobación es que durante la acelerada expansión actual el propietario rural sigue siendo el protagonista decisivo de la producción pampeana. En efecto, los propietarios trabajaban el 90 por ciento de la superficie agropecuaria en 1988 y el 86 por ciento de la misma en 2002, lo cual indica la posición privilegiada que tienen en ambos relevamientos censales respecto a las restantes formas de tenencia.

No obstante esta significativa estabilidad, es preciso reparar en una serie de alteraciones que refuerzan el protagonismo que tradicionalmente ejercieron los propietarios, pero que al mismo tiempo introducen nuevas facetas. En este sentido, es revelador observar que la superficie trabajada por aquellos que sólo explotan sus tierras descendió muy acentuadamente (9,5 millones de hectáreas), mientras que la de los propietarios que, además de explotar sus tierras, trabajan otras, se incrementó en forma ostensible (prácticamente en 5 millones de hectáreas). La importancia de estos últimos se pone de manifiesto cuando se constata que son los «tomadores de tierras» más relevantes de la región pampeana, superando ampliamente a quienes son «arrendatarios puros», entre los que se encuentran los pools de siembra pertenecientes al sector financiero. En efecto, al confrontar la superficie tomada en arrendamiento por los propietarios y por quienes no lo son, se constata una notable superioridad de los primeros (17,3 versus 5,5 millones de hectáreas de acuerdo con el cuadro 5). Más aún, considerando el incremento de la superficie entre 1988 y 2002 de cada uno de ellos, el aumento de las tierras arrendadas por los propietarios supera al de los «arrendatarios puros» en un 160 por ciento (5,8 contra 1,9 millones de hectáreas).

Pese a lo contundente de estas evidencias para indicar la trascendencia del propietario, cabe la posibilidad de que, pese a la escasa incidencia que alcanzan los «arrendatarios puros» en términos de superficie (el 8,0 por ciento de la total), la misma se concentre en el arrendamiento de grandes extensiones. Ciertamente, si esto fuera así no se revertirían los resultados globales, pero sería un signo inequívoco de la presencia de los pools de siembra conformados por el capital financiero. Sin embargo, las estadísticas censales que reproduce el gráfico 3 establecen que ocurre todo lo contrario, ya que, a medida que se incrementa la superficie arrendada, la significación de los propietarios que la toman, y no de los arrendatarios sin tierra propia, aumenta notoriamente.

Por otra parte, es muy relevante que la mitad de la superficie arrendada por propietarios de campos se concentre en predios de hasta 1.500 hectáreas (8,6 millones de hectáreas sobre un total 17,3 millones de hectáreas arrendadas por propietarios) porque presumiblemente en esos tamaños predominan la toma de tierras por parte de los pequeños y medianos propietarios pampeanos.

En consecuencia, la información censal permite inferir que la nueva forma de producción agrícola que constituyen los pools de siembra está vinculada primordialmente a los propios propietarios pampeanos cualquiera sea su tamaño y, por lo tanto, los que fueron organizados por el sector financiero tienen escasa significación. Conclusión que, por otra parte, es plausible, ya que en una etapa donde rige una elevada rentabilidad que se incrementa substancialmente a medida que lo hace la superficie trabajada por el descenso de los costos de producción (economías de escala), es esperable que tanto los pequeños y medianos propietarios como los grandes terratenientes arrienden tierra para trabajarla, buscando reducir el costo por hectárea y de esa manera elevar substancialmente su rentabilidad.

Síntesis y conclusiones

Durante el cuarto de siglo que media entre los años 1976 y 2001 se desplegó en la Argentina un patrón de acumulación de capital específico, con una entidad comparable al modelo agroexportador de principios de siglo o a la posterior industrialización basada en la sustitución de importaciones, que en este caso estaba sustentado en la valorización financiera del capital. Si bien el mismo implicó una «revancha clasista» sin precedentes llevada a cabo por los sectores dominantes en detrimento del trabajo, también trajo aparejada una redefinición de la propia esfera del capital, incluso del gran capital oligopólico.

A partir de 2002, se inició una fase de transición, ya que a partir del 2001 no se plasmó un nuevo patrón de acumulación de capital sino que se despliega una disputa entre los diferentes sectores sociales por imponer uno determinado y diferente al propuesto por los demás. Durante esa fase, la progresiva y acentuada expansión de la economía real desplaza la centralidad que tuvo anteriormente la valorización financiera, e incluso dentro de ella la producción primaria, la industrial y la construcción ganan terreno en términos de las rentabilidades relativas respecto a los servicios públicos, que desde la privatización de las empresas estatales había predominado en la economía argentina, compitiendo favorablemente con la tasa de interés.

Es pertinente indicar que este replanteo en la economía argentina no puede ser asimilado a un retorno a la sustitución de importaciones imperante en las décadas anteriores a la dictadura militar que se inició en 1976, porque en la actualidad tanto la conformación económica como el propio Estado fueron drásticamente reestructurados. En otras palabras, en las presentes circunstancias tanto la composición como el poder relativo de las diferentes fracciones del capital y de los estratos de trabajadores son un resultado ligado a las profundas alteraciones estructurales que se fueron combinando durante las últimas décadas, entre las que se cuentan fenómenos tan relevantes y/o conmocionantes como: la deuda externa y la fuga de capitales locales al exterior, la consolidación de la electrónica como tecnología básica, la modificación del tipo de inversión, la privatización de las empresas públicas, la irrupción del ejército industrial de reserva, la disolución del mercado formal de trabajo, etc.

Por supuesto, no es posible analizar aquí el conjunto de esas transformaciones y sus diferentes repercusiones en las diferentes clases sociales y fracciones sociales, pero sí mencionar una que constituye el contexto del conflicto actual que se despliega entre el Gobierno y los productores del agro pampeano. Se trata de la nueva situación de la relación entre el capital y el trabajo, que se expresa en los límites que enfrentan los trabajadores para mejorar su situación en términos de la distribución de ingreso. Sobre esta temática, cabe recordar que durante la acentuada reactivación de la economía argentina desde 2002 en adelante, la participación de los asalariados en el ingreso avanzó, principalmente, a través del aumento de la ocupación, provocando una disminución significativa del «ejército industrial de reserva», luego que en 2006/2007 comenzara una creciente reivindicación de incrementos salariales e incluso de políticas estatales encaminadas a recomponer el mercado de trabajo.12 Sin embargo, en ese momento comienzan crecientes presiones inflacionarias que las neutralizan a pesar de que el costo salarial evolucionaba muy por debajo del salario real, impidiendo que la participación de los asalariados alcanzara los guarismos que había registrado en el año 2001, los cuales, por otra parte, se ubicaban entre los más bajos de las últimas décadas.13

En estas circunstancias, se inicia en marzo de 2008 la confrontación analizada, que indica la intención del agro pampeano de terciar en la disputa por la distribución del ingreso y, al mismo tiempo, subordinar a los asalariados y a la producción industrial a su propio proceso de acumulación de capital. En efecto, no se trata de una reacción sectorial ante un impuesto confiscatorio, ya que, como fue señalado, el nuevo régimen de retenciones le reconocía a los productores un incremento del 45 por ciento en su rentabilidad, sino de incrementar sus beneficios y ocupar el centro de la escena política y económica definiendo un patrón de acumulación de capital en donde tanto los asalariados como la producción industrial operen de allí en más en función de sus propios requerimientos de expansión.

Habiendo esclarecido, o al menos planteado, una hipótesis de trabajo acerca de la relación que mantiene este conflicto con el movimiento general de las fracciones más relevantes del capital durante la etapa actual, es insoslayable extraer conclusiones sobre los elementos políticos que intervienen y los factores estructurales específicos del agro pampeano que habilitan la conformación de alianzas sociales inéditas dentro y fuera del sector, las cuales les permiten a los terratenientes pampeanos encabezar en la actualidad las reivindicaciones de los sectores dominantes.

Respecto a los elementos políticos que se expresaron en la disputa, cabe referir al menos dos de ellos. Luego del triunfo en las elecciones presidenciales de octubre de 2007, el Gobierno actual privilegió una construcción política sustentada en el Partido Justicialista, asumiendo en consecuencia el ex presidente Néstor Kirchner la presidencia del mismo. El principal argumento para hacerlo radicaba en que, si el oficialismo no ocupaba ese espacio, lo haría la oposición. Sin embargo, adoptar esa estrategia implicó una severa derrota, porque a lo largo de la valorización financiera (1976-2001) ese partido fue cooptado por los sectores dominantes mediante el «transformismo», perdiendo su capacidad de convocar a los sectores populares.14 De hecho, el conflicto político a raíz del régimen de retenciones móviles se entabló entre un aparato estatal con una escasa capacidad de convocatoria y movilización social y un frente social conformado por diversas fracciones del agro pampeano, sectores medios, el oligopolio que controla los medios de comunicación y las fuerzas políticas opositoras. De esta manera, en una situación que se caracteriza por una creciente activación de la derecha política y una desmovilización popular, a lo largo de la confrontación el Gobierno perdió, primero la batalla por el «sentido común» en la sociedad, luego la disputa de la movilización social en las calles, y finalmente el litigio parlamentario.

A su vez, durante el tratamiento parlamentario se puso de manifiesto un debate de singular importancia que seguramente formará parte de la nueva agenda política que instaló este conflicto. Contrariando todas las previsiones oficiales, el escollo insalvable durante el tratamiento parlamentario de las retenciones móviles no estuvo en la Cámara de Diputados sino en la de Senadores, donde supuestamente la representación del oficialismo era claramente superior a la que ostentaban las fuerzas opositoras. Institucionalmente, el rasgo distintivo de los senadores es que representan los intereses provinciales, y todo parece indicar que allí estuvo uno de los factores que, junto al carácter del peronismo mencionado previamente, determinó la derrota del proyecto oficial, pues los representantes de las provincias expresaron no sólo la presión social imperante en sus jurisdicciones –sumamente intensa especialmente en las pampeanas–, sino su reclamo a participar en los ingresos derivados de la renta agropecuaria y, más aún, en un replanteo de la manera en que se distribuyen los ingresos fiscales entre el Gobierno nacional y los provinciales (coparticipación federal). De esta manera se expresa y procesa en el país una problemática que está presente en América Latina y que consiste en la autonomía de las regiones; situación que tiene a Bolivia como punto neurálgico, pero que también se despliega en otros países, como es el caso del Ecuador.

El abordaje de la situación estructural del agro pampeano exige recordar que la articulación de los nuevos insumos agrícolas (fertilizantes, herbicidas, etc.) con las nuevas formas de trabajo (contratismo), la siembra directa y las privatizaciones dio como resultado la potenciación de las economías de escala en ese sector. A su vez, ese proceso de transformación productiva que permite la gran expansión agrícola liderada por la producción de soja desde 1995 en adelante acentúa las diferencias tradicionales entre los grandes terratenientes y los pequeños y medianos productores pampeanos.

La exacerbación de las economías de escala deviene en un hecho trascendente, porque la gran propiedad sigue detentando un papel central en el agro pampeano. En efecto, tal como se analizó previamente, los grandes terratenientes bonaerenses (aquellos con 2.500 o más hectáreas) son propietarios de una parte significativa de la superficie agropecuaria provincial (alrededor de 8,8 millones de hectáreas que representan el 32 por ciento de la extensión total), y controlan sus tierras mediante diversas formas de propiedad, siendo los grupos de sociedades decisivos en los mayores propietarios porque les permite conservar la unidad de tierra, neutralizando de esta manera los efectos disgregadores que tiene la sucesión hereditaria. Las evidencias empíricas también indican que, cuando se inicia a mediados de la década de los noventa la gran expansión productiva actual, los grandes propietarios son principalmente productores agrícolas, rasgo que se acentúa notoriamente a medida que aumenta la superficie que controlan.

A pesar de la importancia que adquieren la incidencia en la propiedad de la tierra y el predominio agrícola en la producción como rasgos distintivos de los terratenientes, son insuficientes para aprehender su naturaleza, porque tan importante como ellos es que los mayores propietarios de tierras son la continuidad de la oligarquía agropecuaria pampeana que conformó el Estado moderno en el país. Más todavía, en la actualidad están presentes en la cúpula agropecuaria las dos fracciones que se sucedieron a lo largo del tiempo en la conducción de la clase en su conjunto. La eminentemente agropecuaria, que fue hegemónica durante el modelo agroexportador de principios de siglo, y aquella que, además de ser terrateniente, está inserta en otras actividades económicas, y fue la conductora de la clase a partir de la consolidación de la industrialización en el país.

De por sí, esta característica de los grandes terratenientes pampeanos es relevante, pero en la actualidad lo es más porque una de las modificaciones trascendentes del segundo quinquenio de la década de los noventa fue la extranjerización de la industria local, principalmente por la venta de una parte significativa de sus empresas industriales realizada por esa fracción diversificada de la oligarquía que terminó fugando esos recursos al exterior. Es indudable que esa fracción diversificada de la oligarquía, al ser principalmente financiera (inversiones de ese tipo en el exterior) y agropecuaria, no sólo pierde capacidad de interlocución e influencia sobre el Estado, especialmente en una etapa crítica donde la expansión industrial es indispensable, sino que modifica su estrategia de acumulación, que ahora se centra en la producción agropecuaria sobre la base de las transformaciones antes mencionadas, las cuales se ven reforzadas a partir del notable incremento de los precios internacionales de esos productos en 2008. Esta fracción de la oligarquía no intenta recuperar sus posiciones en la producción industrial disputándole al capital extranjero su predominio en esa actividad, sino que intenta restringir el crecimiento y definir la composición de la misma a través de la expansión del agro pampeano.

Es decir, la fracción hegemónica está conduciendo a la oligarquía en su conjunto hacia la recuperación de sus posiciones en la economía real a través de la expansión de la producción agropecuaria, sin disputarle al capital transnacional el control de la producción industrial propiamente dicho, pero sí condicionándolo, para desde allí recuperar su capacidad de determinar el carácter y rumbo del Estado. Desde esta perspectiva, la disputa social tiene un carácter sectorial (agro versus industria) mucho más acentuado que durante la segunda etapa de sustitución de importaciones (1958-1975), momento en el cual la fracción hegemónica de la oligarquía agropecuaria estaba decididamente inserta en la producción manufacturera.

Tanto las condiciones estructurales del agro pampeano como la evolución de los acontecimientos indican que los terratenientes pampeanos son centrales en el proceso actual. No obstante, el desarrollo del conflicto indica que la participación de una parte significativa de los pequeños y medianos productores ha sido muy activa y vital para la derrota parlamentaria y social del proyecto oficial sobre las retenciones móviles. La gran novedad no ha sido la alianza entre la oligarquía pampeana y los pequeños y medianos productores representados por la Federación Agraria Argentina, porque este ha sido el modus operandi sectorial desde al menos la segunda etapa de sustitución de importaciones, sino que la inédita subordinación de dicha entidad a los dictámenes estratégicos de los terratenientes arrastró a las fracciones del capital agrario más débiles a desechar durante el conflicto una neta victoria de sus intereses económicos. La importancia del tema amerita investigar con cierto detalle la fracción específica que estableció esa alianza y en qué consistió esa derrota.

Es indudable que la profundización de las economías de escala en el agro pampeano provocó una elevación importante de los arrendamientos de tierra, que alcanzaron al 50,5 por ciento de la superficie pampeana entre 1988 y 2002, comprometiendo en este último año prácticamente 23 millones de hectáreas que representan alrededor del 34 por ciento de la superficie agropecuaria del área. Esta expansión es la que le permitió a los representantes del agro señalar reiteradamente que los pools de siembra y los Fondos de Inversión Agrícolas organizados por agentes financieros desplazaban a los verdaderos productores y se apoderaban de la renta agropecuaria. Las evidencias censales de 2002 desmienten esta caracterización de la situación, porque indican que los principales arrendatarios son los propietarios de tierras (un 76 por ciento de la superficie arrendada en la zona pampeana) y la incidencia de los mismos aumenta ostensiblemente a medida que aumenta la superficie arrendada. En consecuencia, todas las evidencias disponibles indican que mayoritariamente los pools de siembra y los Fondos de Inversión Agrícola no pertenecen a fracciones del capital extrasectoriales, sino a los propietarios, los cuales detentan un significativo manejo financiero que adquirieron, tal como se analizó previamente, durante la vigencia de la valorización financiera.

Teniendo en cuenta las características que asumen los arrendamientos, parece oportuno preguntarse cuáles son los propietarios que ceden tierra y los que la toman mediante el arrendamiento de tierras. El primer aspecto a tener en cuenta es que generalmente las economías de escala no implican una disminución permanente del costo por hectárea, ya que a partir de determinada superficie se registra el movimiento inverso porque comienza a operar, por distintos motivos, un proceso inverso: las deseconomías de escala.

A pesar de la escueta explicación, este marco conceptual permite comprender que tanto a los pequeños y medianos como a los grandes propietarios cuyas extensiones son inferiores a la del costo medio mínimo les conviene aumentar la superficie trabajada tomando tierra mediante el arrendamiento a otros propietarios, siempre que su precio sea inferior al descenso de su costo medio. Asimismo, ese mismo marco conceptual permite comprobar que a los grandes propietarios cuyas extensiones de tierra superan aquella donde se registra ese costo mínimo, y tienen deseconomías de escala, les conviene ceder tierras en el caso en que la combinación de la rentabilidad total supere la percibida por trabajar toda su extensión.

Más allá de todas las posibles alternativas en que se puede combinar la propiedad y el arrendamiento, lo relevante de aprehender es que las nuevas condiciones que presenta el agro pampeano indican que los pequeños y medianos propietarios que toman tierra mediante el arrendamiento son a quienes principalmente expresa la Federación Agraria Argentina e integran la alianza que conduce la oligarquía pampeana. De esta manera, se pone de manifiesto, pese a las reiteradas manifestaciones en contrario, un giro copernicano en la naturaleza de esta organización, la cual nació en 1912 a partir de un enfrentamiento con la oligarquía pampeana debido a la explotación que los pequeños y medianos productores sufrían como arrendatarios,15 con el agravante de que ahora gran parte de los que ceden tierra son también pequeños y medianos propietarios.

También influyó en la conformación de esta alianza la propia acción del Gobierno, en tanto su política no discriminó entre las diferentes fracciones del capital agrario ni vinculó el nuevo régimen con acciones contra las grandes exportadoras de cereales ni el oligopolio industrial demandante de insumos agrícolas. Políticas discriminadas que hubieran sido importantes sabiendo que históricamente el sector agrario siempre se unificó bajo la conducción de los terratenientes cuando pugnaba por mayores ingresos. Igualmente importante parece haber sido no desactivar y, peor aún, en ciertos momentos haber alentado la caracterización de que todos los productores enfrentaban un enemigo común que eran los pools de siembra pertenecientes a capitales financieros.

Bajo este mismo marco conceptual de las economías de escala, se puede dilucidar la situación en que quedan los integrantes de la alianza social pampeana luego de su victoria social y parlamentaria en el conflicto de las retenciones. Resulta poco discutible que los grandes terratenientes fueron los beneficiarios principales de ese proceso en tanto las retenciones volvieron al nivel vigente antes del notable incremento de precios internacionales y además, por la extensión de sus tierras, exhiben las mayores economías de escala, es decir los costos por hectárea más reducidos. También se benefician, pero en menor medida, los propietarios rentistas que ceden y no trabajan sus tierras, ya que el valor del arrendamiento se incrementa en función de la rentabilidad sectorial, que dadas las circunstancias mencionadas aumentó ostensiblemente respecto a 2007.

Diferente es la situación de los propietarios pequeños y medianos que toman tierras porque su posición competitiva –no sólo para incrementar la superficie arrendada, sino para poder conservar la que ya trabajan– empeora significativamente respecto de los que tienen mayores economías de escala, sean latifundistas o propietarios medianos grandes. Obviamente, también perjudicó a los pequeños propietarios que ceden tierra, ya que los mismos, con el proyecto de diputados, podrían haber mejorado aún más su rentabilidad. Desde esta perspectiva, la fracción del capital agrario que se subordinó a los grandes terratenientes en la alianza política que llevó a cabo el enfrentamiento contra las retenciones móviles logró una victoria pírrica, porque participó activamente de un triunfo político ajeno y fue derrotada en términos de sus intereses particulares.

Más aún, por su subordinación a los intereses de la oligarquía agropecuaria esta fracción del capital agrario dejó pasar un triunfo que tenía al alcance de la mano. El proyecto del Poder Ejecutivo para la ratificación en el Congreso Nacional fue modificado por la Cámara de Diputados, introduciéndole la denominada segmentación de las retenciones (una alícuota menor para los pequeños y medianos productores) y reconociendo una compensación por distancia (subsidio) para aquellos que producían a más de 400 km de la zona portuaria. A pesar de que esa propuesta, que fue aprobada por dicha Cámara y remitida a la de senadores, conllevaba una victoria política y económica de esta fracción del capital agrario, la Federación Agraria se opuso férreamente a la misma, acatando la conducción real ejercida por los intereses de los grandes terratenientes, que sí resultaban afectados por dicho proyecto en ambos aspectos.16

Se trata de una confrontación irresuelta para todos los participantes del conflicto porque constituye un elemento central en la disputa política nacional con vistas a las elecciones de 2009, donde se renuevan parcialmente las bancas del Congreso Nacional. Pero también porque la fracción del capital agrario con mayor capacidad de movilización ha sufrido una derrota en términos de sus intereses económicos específicos.

Referencias bibliográficas

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3. Basualdo, E.M. (2001). Sistema político y modelo de acumulación en la Argentina, Buenos Aires, UNQ/Flacso/IDEP.

4. Basualdo, E.M. (2006). Estudios de historia económica argentina. Deuda externa y sectores dominantes desde mediados del siglo XX a la actualidad, Buenos Aires, Flacso/Siglo XXI Editores Argentina.

5. Basualdo, E.M. (2008). «La distribución del ingreso en la Argentina y sus condicionantes estructurales», en CELS, Derechos humanos en Argentina. Informe 2008, Buenos Aires, Siglo XXI Editores.

6. Basualdo, E.M., J.H. Bang y N. Arceo (1999). «La compraventa de tierras en la provincia de Buenos Aires durante el auge de las transferencias de capital en la Argentina», Desarrollo Económico, vol. 39, nº 155, Buenos Aires.

7. Lindemboim, J., J.M. Graña y D. Kennedy (2005). «Distribución funcional del ingreso en la Argentina. Ayer y hoy», documento de trabajo nº 4, Buenos Aires, Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo (Ceped), junio.

8. Posada, M. y M. Martínez Ibarreta (1998). «Capital financiero y producción agrícola: los pools de siembra en la región pampeana», Realidad Económica, nº 153, Buenos Aires.

9. Verbitsky, H. (2008a). «Animal Planet», Página 12, 13 de julio, Argentina.

10. Verbitsky, H. (2008b). «Preguntas», Página 12, 17 de agosto, Argentina.

11. Verbitsky, H. (2008c). «Radiografía de la pampa», Página 12, 15 de junio, Argentina.

Notas

1 Hasta la Resolución 125, el impuesto a las exportaciones de soja llegaba al 35 por ciento. La citada resolución elevó la alícuota de este impuesto, especialmente en el caso de la soja, y al mismo tiempo lo vinculó a las alternativas del precio internacional (cuando sube o baja, el impuesto a la exportación hace lo mismo de acuerdo con una tabla preestablecida).

2 Al respecto, consultar artículos de N. Arceo y J. Rodríguez en Página 12, 16.3.2008.

3 Este es el caso de las editoriales dominicales de H. Verbitsky. Consúltese Verbitsky, 2008a, c.

4 Sobre las características del patrón de acumulación sustentado en la valorización financiera, consúltese Basualdo, 2006.

5 Este comportamiento general reconoció excepciones vinculadas a la elevada rentabilidad que exhibieron las zonas más productivas de la región pampeana. En esas tierras, tanto el aumento de los rendimientos por hectárea como, especialmente, la difusión del doble cultivo (fundamentalmente trigo-soja) permitieron a los productores obtener un significativo incremento en la rentabilidad de la producción agrícola que, al competir exitosamente con la obtenida en el mercado financiero, se materializó en una expansión de la superficie sembrada en esa región.

6 En principio, las economías de escala aluden a la reducción de los costos que registra una determinada empresa agropecuaria a medida que se incrementa la cantidad producida, lo cual eleva el nivel de ganancias. Es decir, este aumento de la producción no implica un incremento en los rendimientos medios por hectárea, sino una reducción de los costos medios por unidad de superficie. En tanto los rendimientos por hectárea son fijos en el corto plazo, la única manera de obtener una mayor producción y la consecuente disminución del costo medio es mediante la explotación de una superficie mayor. Por lo tanto, dada cierta función de producción, las economías de escala surgen a medida que se incrementa la superficie explotada.

7 Al respecto, consúltese Basualdo y otros, 1999.

8 En este trabajo se consideran las seis formas de propiedad que conviven en el agro bonaerense, que son las siguientes: a) persona física, que consiste en la propiedad de la tierra por parte de un solo individuo; b) persona jurídica, que se verifica cuando el dominio de la tierra la ejerce algún tipo de sociedad (anónimas, en comandita por acciones, de responsabilidad limitada, etc.), fundación o entidad pública; c) condominio, que se constituye cuando varios individuos, generalmente de una misma familia, ejercen la propiedad conjunta sobre un inmueble rural; d) grupo societario, que en términos generales comprende todos los tipos de agrupamiento de sociedades que pertenecen a los mismos accionistas, incluyendo la conjunción de ellas con las otras formas de propiedad. Esta categoría general comprende en la realidad tres formas de propiedad diferenciadas: el grupo económico, el grupo agropecuario, y la forma mixta de propiedad. El grupo económico está constituido por empresas con distinta razón social y con diferentes actividades económicas que actúan articuladamente, debido a que pertenecen a los mismos accionistas y son coordinadas por un mismo conjunto de directores. El grupo agropecuario (o de sociedades agropecuarias) comparte todas las características fundamentales del grupo económico con la excepción de la inserción multisectorial. En estos grupos la producción agropecuaria siempre ostenta una centralidad indiscutible, aun cuando, marginalmente, alguna de sus firmas puede encarar otras actividades. Finalmente, la forma mixta de propiedad se caracteriza por combinar sociedades con la propiedad personal y el condominio establecido entre los integrantes del grupo familiar.

9 El contenido social de los grupos económicos y los grupos de sociedades agropecuarias puede constatarse en Basualdo, 1996.

10 En reiteradas ocasiones, de un mismo tronco familiar se fueron produciendo desprendimientos por la separación de las herencias y/o casamientos, originándose entonces grupos de sociedades diferenciados. De allí que dentro de los propietarios con veinte mil o más hectáreas, un mismo apellido (como Alzaga, Santamarina, Anchorena o Duhau) aparezca en diversos grupos agropecuarios.

11 Respecto a estas nuevas formas de producción que se consolidan en la década de los años noventa, ver Posada y Martínez Ibarreta, 1998.

12 Un interesante estudio sobre la evolución del mercado de trabajo durante los últimos años se encuentra en Arceo y otros, 2007.

13 Consúltese al respecto Basualdo, 2008. También Lindemboim y otros, 2005.

14 La instauración de un patrón de acumulación de capital sustentado en la valorización financiera trajo aparejada una modificación del sistema político en la Argentina que se expresa luego del agotamiento de la dictadura militar y se encuadra en el concepto de transformismo que introdujo en la teoría política A. Gramsci para explicar el proceso italiano (El Risorgimento, Granica, 1974). Desde la perspectiva gramsciana, durante el transformismo la clase dominante ejerce el consenso en la superestructura, sin modificar la situación estructural de los sectores sociales subalternos, mediante el partido de derecha (los moderados), lo cual determina que la hegemonía ideológica sea la principal vía para cooptar las conducciones políticas y sociales de los sectores subalternos. Ante la ausencia de un partido orgánico, en el caso argentino esto no ocurre, porque el sujeto que impulsa la constitución de un nuevo sistema político es una fracción de los sectores dominantes (la oligarquía diversificada), que opera sobre los partidos políticos y las organizaciones sociales sin mediación alguna. En esta alternativa, la ideología necesariamente se subordina a otros factores de índole material. Una aproximación general al proceso argentino durante la valorización financiera (1976-2001) permite detectar esos factores materiales, que son la corrupción y los altos ingresos relativos que perciben los integrantes del sistema político, en un contexto social caracterizado por un agudo disciplinamiento de los sectores populares vinculado a una creciente concentración del ingreso. Un estudio más desarrollado de esta proceso se encuentra en Basualdo, 2001.

15 El 25 de junio de 1912 se realizó una asamblea en la Sociedad Italiana del pueblo de Alcorta (ubicado al sur de la provincia de Santa Fe), en la que participaron alrededor de trescientos agricultores que declararon una huelga de los pequeños productores rurales por tiempo indeterminado, hasta conseguir, entre otras reivindicaciones, la rebaja del costo de los arrendamientos y que los mismos tuvieran como mínimo 4 años de duración. A partir de allí, se generalizó la rebelión agraria a toda la región pampeana, dando lugar en agosto de ese año a la creación de la Federación Agraria Argentina.

16 En un artículo de estos días, H. Verbitsky (2008b) demuestra sobre la base de la información de la Revista Márgenes Agropecuarios que todos los productores pequeños (hasta 300 toneladas producidas en 300 hectáreas), al comparar el margen bruto que perciben en la actualidad respecto el proyecto aprobado por la Cámara de Diputados, que incluye retenciones diferenciales por tamaño y compensaciones por distancia, perdieron entre el 11 por ciento y el 65 por ciento de su margen bruto según la región de que se trate. Así, los menos afectados fueron los ubicados en el oeste de la provincia de Buenos Aires, mientras que en el otro extremo se encuentran los pequeños productores de Salta.

Formato ISO
BASUALDO, Eduardo M. El agro pampeano: sustento económico y social del actual conflicto en la Argentina. CDC, ago. 2008, vol.25, no.68, p.31-56. ISSN 1012-2508.

Formato Documento Electrónico (ISO)
BASUALDO, Eduardo M. El agro pampeano: sustento económico y social del actual conflicto en la Argentina. CDC. [online]. ago. 2008, vol.25, no.68 [citado 07 Junio 2009], p.31-56. Disponible en la World Wide Web: . ISSN 1012-2508.

º La introducción de éste artículo está publicado en: www.elportaldetandil.blogspot.com

sábado 6 de junio de 2009

Archivo Nro 40 bis: Video sobre Google Wave

Archivo Nro 40 . Guía definitiva para entender Google Wave





por Juan Diego Polo |
Escrito en Noticias el día 30/05/2009

google waveDesde que el pasado 28 de mayo Google presentó su nueva y futurible herramienta ha sido la noticia de la semana, y seguramente se convierta en la noticia del año. En muchos sitios se ha hablado de ello pero, ¿qué es Google Wave? Intentemos explicarlo.

La idea de google es hacer que todo en la web esté unido, que todo sea uno, que un correo se pueda convertir en una noticia, que una entrada en una wiki se envíe por correo y que una foto almacenada en nuestro equipo se pueda subir a Internet tan solo arrastrándolo al navegador. Y todo ello en tiempo real, un concepto que como podrás comprobar se repetirá mucho a lo largo de este artículo.

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En esta herramienta google quiere unir todo lo que hasta ahora ha ido creando e inventar una web totalmente nueva. De esta forma podremos hacer muchas cosas que hasta ahora solo habíamos podido imaginar, aquí tenéis algunos ejemplos:

  • Tendremos la posibilidad de subir una imagen a flickr tan solo arrastrándola a su página.
  • Podremos convertir un correo que estemos escribiendo en la próxima entrada de tu blog de una forma totalmente automática.
  • Seremos capaces de ver cuando conversemos por mensajería instantánea como la otra persona va escribiendo letra a letra, en tiempo real. Y no sólo eso ya que si hablamos con alguien que se comunique en otro idioma dispondremos de traducción instantánea no siendo ya un obstáculo para la comunicación.
  • Podremos ir añadiendo diferentes aplicaciones que se vayan creando, tanto por parte del propio google como de cualquier desarrollador ya que otro punto interesante es que todo será Open Source. De esta forma seremos capaces de ver como está hecho cualquier parte de Google Wave.
  • Podremos integrar Google Wave en nuestro propio blog o web.
  • En cualquier punto que estemos escribiendo nos podrá ir corrigiendo a medida que vayamos tecleando, no teniendo ninguna excusa para cometer faltas de ortografía.
  • Podremos escribir textos colaborativos al más puro estilo Google Docs.
Fuente: leer más acá